Corte de DD HH: Ni respeto, ni acatamiento

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Ricardo Sánchez Serra
Sergio Tapia

Por: Sergio Tapía

Contra la opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), elevando a las máximas categorías del derecho la ideología de género y la subsunción de las convivencias de personas del mismo sexo en el derecho de familia (matrimonio incluido). He leído algunas reacciones que por empezar con tono amable expresan que respetan pero que no acatan lo decidido por la Corte IDH.

Pues, yo, ni respeto ni acato la Opinión Consultiva N° 24 de la Corte IDH, titulada “Identidad de género, e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo.”

Respetar y acatar son sinónimos, siendo una contradicción decir que se respeta y no se acata. En cambio, es una reiteración cuando se expresa: Ni respeto, ni acato. Quiere decir que hay doble rechazo, que no se atiende lo que los actuales miembros de la Corte IDH pretende imponer.

Hay que lamentar que el sensible tema de los derechos humanos, por la indiferencia de muchos, ha sido deshonrado por una minoría ideologizada tributaria de la Escuela de Frankfurt, que se propone destruir el orden político, social y jurídico de las Patrias Americanas. Urge hacer algo, pronto y con eficacia. Es impostergable destronar a estos jueces ímprobos, restaurar la majestad de esa Corte IDH mediante la designación de verdaderos juristas, que presten sus servicios para la pacificación social de América, administrando la Justicia, que es dar a cada uno lo que es lo suyo, rememorando la vieja noción aristotélica.

Los siete jueces de la Corte IDH mediante el documento denominado la Opinión Consultiva 24, fechada el 24 de noviembre pasado, pero recién puesta a conocimiento el 9 de enero de 2018, han elaborado una pieza de naturaleza doctrinal, judicial, pero no imperativa para ningún Estado. El documento es una suerte de carta blanca a la ideología de género.

Desde la Corte IDH se está haciendo política sesgada por empeños ideologizados, se está trastocando la cultura y la ética de las Américas, y se omite la observancia del Derecho Internacional.

La naturaleza de las opiniones consultivas de los tribunales internacionales, es prestar una interpretación judicial preventiva para los Estados, desentrañando el sentido de una obligación expresada en los tratados. Pero, los actuales jueces de la Corte IDH mal ejercen su competencia, inventando obligaciones para los Estados. Lo que es inadmisible.

Desde el 9 de enero los actuales siete jueces de la Corte IDH han declarado la guerra ético-jurídica a los Estados de las Américas, han agredido los principios axiológicos de las naciones americanas, han mancillado las regulaciones éticas de las sociedades del Continente, han trastornado su relación funcional con las personas de nuestras comunidades nacionales.

Tenemos que reaccionar. Diversos son los escenarios, uno de ellos será la Cumbre de las Américas en Lima, en abril, que reunirá a los presidentes de nuestras naciones. No podemos seguir soportando jueces malévolos que mancillan la función que les ha sido confiada.

Blog (colección artículos publicados en La Razón): http://sergiotapiatapia.blogspot.com/