El Papa y los comunistas

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En una entrevista al diario italiano ‘Il Messagero’, el Papa Francisco lanzó una peculiar frase: “los comunistas nos han robado la bandera de los pobres”.
En esa publicación el santo padre explica que la pobreza está “en el centro del Evangelio” y aseguró que “la bandera de los pobres es cristiana”. “Los comunistas dicen que todo esto es comunista, sí, cómo no, 20 siglos después. Entones cuando hablan, se podría decir: ¡vosotros sois cristianos!”, añadió.
No sé si realmente los comunistas robaron a la iglesia la lucha contra la pobreza como bandera, sin embargo, lo cierto es que históricamente la izquierda dejó atraso y pobreza en su paso por el poder, Velasco es un claro ejemplo.
Curiosamente, los que critican la llegada del Santo Padre y son férreos opositores de la iglesia católica son izquierdistas y comunistas, quienes quieren imponer temas controversiales como “matrimonio gay”, “ideología de género” y legalización del aborto, entre otros.
Se está criticando al Gobierno por destinar 37 millones de soles en la visita de Papa Francisco al Perú, la cual generará la movilización de más de 350 mil turistas nacionales extranjeros que gastarán US$ 180 millones.
Pero estos mismos criticones no hacen lavados de bandera y menos realizan marchas por el cobro de los S/ 6,767 millones de soles que, según la Procuraduría Antiterrorismo, deben los terroristas al Estado por reparación civil. Ahí sí callan, obvio hay que proteger a sus primos ideológicos y de yapa criticar la venida del Papa.
La cabecilla senderista Martha Huatay abandonó la cárcel en octubre de 2017 el penal Ancón II tras haber cumplido la pena de 25 años de prisión que se le impuso por el delito de terrorismo, ella salió libre sin pagar un sol de su reparación civil. La justicia les impuso a ella y a otros 11 miembros de la cúpula senderista el pago solidario de S/3.700 millones.
La visita del sumo pontífice, como mensajero de la paz, tiene una enorme importancia, en momentos en que se necesita una verdadera reconciliación entre todos los peruanos.
La llegada de Jorge Mario Bergoglio debe servir de reflexión para que la clase política y el Gobierno escuchen, reconozcan y entiendan que para aprender a sanar nuestras heridas es necesario reconciliarnos.
Para quienes acusen al santo padre de encubridor, les recuerdo que, a solicitud del Papa Francisco, el Vaticano dispuso la intervención del Sodalicio de Vida Cristiana, tras las graves denuncias de abuso sexual presentadas contra su fundador, Luis Fernando Figari, y otros miembros de la organización católica. Más claro: el agua.