Lecciones post papa

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Por John Colonio

“¿Qué pasa en el Perú que, cuando uno deja de ser presidente, lo meten preso? Humala está preso, Toledo está preso, Fujimori estuvo preso hasta ahora, Alan García que está que entro o no entro. ¿Qué pasa?”, dijo el Papa Francisco en su visita al Perú.

El sumo pontífice puso, realmente, el dedo en la llaga al agregar más adelante que “el caso Odebrecht es simplemente una anécdota chiquita”, ello al referirse a la corrupción en América Latina.

Vergonzosamente, mientras el santo padre daba un jalón de orejas a los políticos peruanos, la Primera Sala de Apelaciones Nacional revocó el mandato de 18 meses de prisión preventiva para los directivos de tres empresas peruanas que habían sido parte de consorcios en los que participó Odebrecht implicada en la entrega de coimas para ganar licitaciones.

Se trata de los empresarios Fernando Camet (JJ Camet), José Castillo Dibós (ICCGSA) y Gonzalo Ferraro Rey (Graña y Montero), quienes ahora seguirán la investigación bajo comparecencia restringida por los delitos de colusión agravada y lavado de activos.

No hay que olvidar que Marcelo Odebecht en su declaración en Curitiba – Brasil, pidió a las autoridades peruanas que centren sus esfuerzos en “sus socios” peruanos, los que ejecutaron los pagos ilícitos.  La ruta está trazada, pero las autoridades parecen mirar al cielo.

En Trujillo, el Papa también abordó otro gran problema de este Gobierno como es la violencia organizada, el sicariato y la inseguridad que, como bien dijo el santo padre, genera “falta de oportunidades educativas y laborales, especialmente en los más jóvenes, que les impide construir un futuro con dignidad. O la falta de techo seguro para tantas familias que se ven forzadas vivir en zonas de tanta inseguridad y sin acceso seguro”.

Y no se equivoca, la inseguridad y la violencia en el país es una de las principales preocupaciones que afecta a millones de peruanos.  Para muestra un botón: de acuerdo con la encuesta del INEI, realizada a personas de 15 a más años, el 29,7% que vive en Lima Metropolitana sostuvo que –entre junio y noviembre– fue víctima de algún hecho delictivo.

Al hablar de corrupción e inseguridad, el más alto representante de la iglesia católica en el mundo puso en tapete dos grandes flagelos que afectan al Perú y que hoy en día no se ve acciones concretas para hacer frentes a estos temas.

Hago mía la frase que una vez lanzó Abraham Lincoln: “se puede engañar a parte del pueblo parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo”.