“No confío ni en la Comisión ni en la Corte IDH”

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Ántero Flores-Araóz critica injerencia en indulto

Expresidente del Congreso defiende atribución constitucional de PPK.

Ántero Flores-Aráoz, quien entre sus múltiples cargos representó al Perú ante la OEA, dijo cuestionar la actitud de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pues muchas veces, “metiéndose en lo que no les compete”, han desconocido los méritos de nuestras FF.AA. y la PNP.

-¿Por qué la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) está tratando sobre el indulto a Alberto Fujimori?

Lo está haciendo de puro metetes y de refilón. La Corte tenía en la agenda de su actual pedido de sesiones la supervisión de las sentencias de los casos La Cantuta y Barrios Altos. Ello sí es su atribución, pero no tratar sobre el indulto, que como vemos lo agarra de relancina y sin que la audiencia de supervisión tuviera nada que ver sobre el particular. Para graficarlo: te llaman por papas pero te preguntan por camotes.

-¿Puede pronunciarse la Corte IDH sobre el indulto a Fujimori?

No debe hacerlo, pero ya nos tiene acostumbrados a hacer lo que les da la gana. En buen romance: no debe pero lo puede hacer.

-¿Por qué no lo debe hacer?

No lo debe hacer por varios motivos, algunos de índole internacional y otros de orden nacional.

-¿Cuáles son los de orden internacional?

Primero, porque la Convención Americana sobre Derechos Humanos determina que los derechos y obligaciones de ella [la Corte] son complementarios a los que cada Estado determina, los que merecen respeto internacional. Uno de dichos derechos sustentados en la atribución del Presidente de la República, de otorgar indultos, tiene que ser respetado.

-¿Hay otros motivos de orden internacional?

Sí los hay, y uno principalísimo. La Convención, en el inciso 6 del artículo cuarto, determina que toda persona condenada a muerte tiene derecho a solicitar el indulto. Entonces con más razón quien ha sido condenado a pena privativa de libertad por largo plazo, que en la práctica excedería a lo que razonablemente sería la duración de su vida, como es el caso de la persona a qué se refiere el indulto en cuestión.

-Quienes se oponen al indulto dicen que se atenta contra la dignidad de los deudos de La Cantuta y Barrios Altos…

Nada tiene que ver lo uno con lo otro. Insisto, el indulto es perdón y adicionalmente la Constitución no señala condicionamiento ni requisitos, es potestad absolutamente discrecional del Presidente de la República. El indulto no borra el delito, tampoco convierte culpabilidad en inocencia, simplemente es perdón, puro y simple, el que abre las puertas del penal en que estaba el condenado y termina con la inhabilitación que se le impuso en el Poder Judicial, retornándose los derechos que le fueron suspendidos.

-¿Es adecuado revisar los aspectos médicos del indulto?

El indulto es indulto y punto. La Constitución trata del indulto en genérico, no le pone ningún apellido ni tampoco hace clasificaciones del indulto. A diferencia de los abogados del Estado Peruano ante la Corte Interamericana, considero que el indulto no debería ser revisado ni en sede nacional ni en sede internacional por la sencilla razón que causa estado y tiene el carácter de cosa juzgada, motivo por el cual no cabe revisión alguna.

-¿Y qué nos dice de los casos en que el Tribunal Constitucional (TC) con anterioridad revisó dos indultos, uno de Jalilie y otro de Crousillat?

Cierto es, pero no lo debió hacer, pues como repito ya eran cosa juzgada, por lo que eran irrevisables.

-¿Cree usted que el TC tiene la facultad de revisar todo?

De ningún modo, como tampoco lo puede hacer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Todos se han convertido en “metementodo” y, por ejemplo, pese a que nuestra Constitución ha puesto varios candados para que las decisiones del Jurado Nacional de Elecciones sean irrevisables, nuestro TC se ha entrometido en varias de sus decisiones, con olvido a que el JNE tiene que ser última y definitiva instancia, pues los procesos electorales no pueden esperar.

-El ministro de Justicia, Enrique Mendoza, ha dicho que no confía en la CIDH, ¿usted tampoco?

El ministro ha sido generoso y con gran bondad ha dicho desconfiar de la Comisión, aunque no de la Corte IDH. Yo desconfío de ambas instituciones, pues se conoce infinidad de antecedentes en que, metiéndose en lo que no les compete, han hasta desconocido el mérito de nuestras Fuerzas Armadas y policiales en la lucha contra el terrorismo. Han obligado a revisión de casos y a tener, con procesos interminables, a muchos de los cuales debería considerárseles héroes de la patria.

-¿Si el Sistema Interamericano cuestiona el indulto, podría ser revertido?

De ningún modo. Ya se dio y punto. Nuestra Constitución está primero, al igual que el atributo presidencial de otorgarlo. Deberíamos aprender de la Corte Suprema Argentina, que se negó a revisar una sentencia que había expedido.

Con sesgo político

-¿Es cierto que los comisionados y magistrados del Sistema Interamericano tienen sesgo político?

Es cierto, aunque con el correr de los años ello ha ido disminuyendo, pero la gran culpa la tienen los países que integran la OEA, que son los que presentan las candidaturas para comisionados y magistrados, y lo hacen olvidando que deben ser imparciales y sin sesgo político.