“PPK sí incurrió en conflicto de intereses cuando lideró el MEF”

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Pedía exportar gas de Camisea y ya había sido asesor de Hun oil

 

Y ahora su falta de liderazgo entorpece el proceso para determinar reparación civil de Odebrecht. 

REYNA CÁRDENAS A.

El presidente Pedro Pablo Kuczynski no solo tiene mucho que decir acerca de sus vínculos con Odebrecht, ya que sus antecedentes de presunto conflicto de intereses alcanzarían también a otras concesiones como la del Gas de Camisea, en donde debió abstenerse de intervenir debido a que la ley se lo impedía.

Al respecto, el economista Manuel Romero Caro recordó que, cuando Kuczynski fue ministro de Economía por segunda vez (2004-2005), era el principal promotor de la exportación del gas y para aquel entonces ya había sido asesor de Hunt Oil, algo que él mismo admitió. Como se sabe, esta empresa obtuvo luego los lotes 56 y 88 para fines de exportación, a pesar de que este último iba a ser dedicado exclusivamente a atender al mercado interno.

El impedimento para PPK lo establecía la Ley 27444, que en ese entonces estaba vigente. Esta establece en su artículo 88 inciso 5 que, si un profesional ha desarrollado asesorías y consultorías para determinadas empresas del sector privado, y luego ingresa al sector público, debe abstenerse de decidir sobre asuntos que impliquen a las empresas con las que tuvo relación comercial.

En el caso del hoy mandatario, esto no se cumplió. “Y ahí tiene referencias en los medios de la época acerca de las opiniones de PPK favorables a la exportación de gas, y él se ha debido de abstener de emitir esas opiniones porque estaba impedido por la 27444”, sostuvo Romero Caro, quien recordó que esta ley ha sido modificada el 2016 con las facultades delegadas al presente Gobierno.

Cabe recordar que el pasado fin de semana Panorama reveló un documento del 2009 de la Contraloría General de la República en donde se pedía denunciar a Kuczynski y otros ministros del toledato por el presunto conflicto de intereses para con la empresa de Ray Hunt, viejo amigo del mandatario. El pedido, sin embargo, no prosperó, por razones que se desconocen.

CALLAN POR INTERÉS

Volviendo al caso de Odebrecht, tenemos a un presidente Kuczynski que le pone largas a su reunión con la comisión Lava Jato del Congreso y prefiere esperar primero a las declaraciones de Jorge Barata, exrepresentante de la empresa brasilera en el Perú, quien los días 27 y 28 de febrero declarará ante fiscales peruanos. ¿A qué se debería este interés?

Para el economista y exministro de Industria, lo más probable es que Barata y los otros exfuncionarios de la empresa brasileña que son aspirantes a colaboración eficaz sigan dando información a cuentagotas y no hagan verdaderas revelaciones, ya que se encuentran a la espera el Estado defina los montos por reparaciones civiles.

“La razón es muy sencilla: mientras más sobornos se vayan encontrando, mayor va a ser el monto de la reparación, y lo que le conviene a Odebrecht es que el monto de la reparación sea lo menor posible. Entonces nos está tonteando, porque al principio soltó algo de información sobre 3 proyectos: el Metro, la IIRSA Sur [Interoceánica], la carretera de Áncash [Chacas-San Luis], etcétera, pero desde hace meses nos está entreteniendo con los aportes a los partidos políticos”, apuntó el analista.

El problema de centrarse únicamente en este tema, según Romero Caro, es que los aportes a partidos sumarán a lo mucho 10 millones de dólares, mientras que los montos por las coimas entregadas por Odebrecht para obtener proyectos abarcarían una suma muchísimo mayor. Esto se debe a que la compañía tenía una política muy particular: los sobornos eran parte del costo comercial, y los incluían dentro del presupuesto de obra.

“En mi opinión, en todos los proyectos de Odebrecht debe haber habido coima. Entonces nos estamos preocupando por el sencillo, que son los aportes a los políticos, pero no por los miles de millones de dólares que están en los otros proyectos que falta investigar”, subrayó el economista.

Siguen favoreciéndolos

Romero Caro cuestionó además que el Poder Ejecutivo haya dejado el tema de reparaciones civiles en manos de la Procuraduría en lugar de delegárselo al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Esta, a su vez, podría contratar a alguna empresa extranjera de prestigio y con experiencia en estos temas, ya que estos procesos eventualmente pueden terminar en un tribunal internacional como el Ciadi.

Lo peor –agrega– es que la propia jefa del Gabinete, Mercedes Aráoz, se queja de que el procurador ad hoc del caso Lava Jato, Jorge Ramírez, no sabe nada del tema y pide su remoción, cuando probablemente este está acostumbrado a ver casos menores y no megaproyectos como los de Odebrecht, algo más sofisticado.

“Hay una falta de liderazgo a nivel presidencial. Esa falta de liderazgo hace que continuemos con el statu quo, y el statu quo favorece a Odebrecht”, sentenció el economista.