La corrupción, un problema irresoluto en Colombia (VI)

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Por: Alter Himelfarb

La acción que acaba de tomar el Soberano Pueblo del Perú, al ponerle fin a la presidencia de PPK, debe ser un ejemplo ante el mundo.

Ya una vez lo hemos comentado.  La irracional y estúpida “Lucha de Clases”, inventada por Marx, Lenin y otras “hierbas” como ellos, más otros que le han sucedido, alimentando el adefesio y disparate del populismo, (léase Stalin, Castro, Chávez, etc…), no ha traído más que desesperanza y caos a la humanidad. (Favor observar el “modelo económico y boyante”, que vive nuestra querida Venezuela). La verdadera “Lucha de Clases”, está entre los que le roban al país -de una u otra o *miles* de maneras y engañifas- y el pueblo, el país entero, que no es que “se deje robar”, sino que es robado y saqueado desde su cuna: le saquean su Salud, le saquean su Educación, le saquean su Bienestar y lo que es más grave y preciado, le saquean su Futuro, sus Aspiraciones y Deseos de Progreso a lo largo de su existencia. Contra esas voraces ratas y ratones que pululan dentro de la política y al margen de ella, en casi todos los países, no hay más que aplicar de manera rápida y contundente, la “fumigación” de unos términos de rígida y acelerada justicia.                                         

El caso de Colombia, es deprimente y vergonzoso.  Desde todos los rincones del país, desde el más insignificante de los puestos públicos y políticos hasta el más alto, existe el despropósito de sacar “tajada” del erario público.

Los casos y casos y más casos de corrupción en Colombia, desde hace varios años, donde por fuerza termina uno diciendo, “Dios es Grande, tanto que le ha permitido sobrevivir a Colombia, a pesar del continuado pillaje de sus “Honorables Dirigentes”, son páginas llenas de vergüenza y dolor:

1995: Proceso 8000: Se condenaron Congresistas, Candidatos y Ministros.  Financiación comprobada de la campaña del entonces candidato Ernesto Samper Pizano, por el Cartel de Cali. A pesar de las pruebas, para ser inhabilitado del Cargo, la Comisión de Acusaciones absuelve al ya Presidente Samper.

1999:Escándalo de DRAGACOL. Contrato por 1.2 billones de pesos, para Dragar el canal de acceso al Puerto de Barranquilla (río Magdalena) y al Puerto de Buenaventura (en el Pacífico). Incumplimiento. Se llegó a un acuerdo de pago por 26 mil millones. Apenas un 1.75% del valor contratado. En el Congreso se declara que hay una evidente falla en las exigencias por parte del Gobierno. 30 funcionarios fueron investigados.  Caso irresoluto.

Foncolpuertos: Empleados públicos y comunes condenados por falsificar documentos públicos, prevaricato, peculado por apropiación y concierto para delinquir.  Cobraban fraudulentamente pensiones.  La Senadora Ingrid Betancur, acusa a los expresidentes Samper y César Gaviria. Más de $11 mil millones de pesos.

Escándalo de Chambacú: Durante el periodo presidencial de Andrés Pastrana y funcionarios época de Gaviria y Samper.  Una zona céntrica de la ciudad de Cartagena, pantanosa, donde vivía una población afrocolombiana de extrema pobreza. Involucrados: Ex Ministros de Desarrollo Fernando Araujo Perdomo y Luis Alberto Moreno, socios de la empresa que estaba negociando el lote con el Gobierno.  Pasados 7 años y lentitud en los procesos, los cargos precluyeron.

2004: (Ya en el Siglo XXI) Escándalo de Invercolsa: Fernando Londoño, Ministro del Interior y de Justicia de Avaro Uribe: De manera indebida, Londoño adquirió 145 millones de acciones de Invercolsa (empresa de la estatal Ecopetrol) por $9000 millones. En el juicio a Londoño, se le oligó a renunciar y se determinó que debía devolver los dividendos. Una Sala del Consejo de Estado, dejó sin efecto dicha sentencia.  Finalmente, la Corte Constitucional, le dio la razón a Ecopetrol y a la Procuraduría. A la fecha, 2018, ambas entidades, esperan “sentadas”, pacientemente, que las acciones sean devueltas. Al día de hoy, (Marzo del 2018), Fernando Londoño, dirige desde el 2016, el partido Centro Democrático, al cual está adscrito su anterior jefe, ex presidente Álvaro Uribe.