“Es improbable que haya un pronunciamiento enérgico contra Venezuela”

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Francisco Tudela sobre declaración final de la Cumbre de las Américas

 

Excanciller manifestó que el motivo de Trump para no asistir está justificado, pero que su ausencia de todas formas desluce el evento que se realiza en nuestra ciudad capital.

REYNA CÁRDENAS A.

Esta semana el presidente Donald Trump canceló de forma repentina su asistencia a la Cumbre de las Américas, donde se le esperaba para poder dar una mayor visibilidad a la crisis en Venezuela, uno de los temas centrales del evento. Aunque de todas formas no podríamos esperar un mensaje unánime de rechazo al régimen de Nicolás Maduro, ya que, como señala el excanciller Francisco Tudela, varios países de la región le siguen dando su respaldo a pesar de todo. 

El presidente Donald Trump decidió no asistir a la Cumbre de las Américas. Es la primera vez desde 1994 que un mandatario norteamericano no está presente en este evento. ¿Qué implicancia tiene?

El presidente Trump enfrenta una crisis en Siria y un enfrentamiento con Rusia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y eso es lo que ha impedido su llegada, por eso es que ha cancelado su venida. Probablemente los Estados Unidos tengan una acción militar entre el día de hoy y el domingo, y entonces eso tiene que estar supervisado por el presidente Trump como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. 

Entonces ¿de algún modo está justificada su ausencia en este evento?

Está justificada, pero es indiscutible que su ausencia desluce la Cumbre, porque el problema de Venezuela es un problema central, y claro, sin el presidente de los Estados Unidos no tiene fuerza.

 Para algunos analistas, el presidente Trump ha perdido una valiosa oportunidad para un acercamiento más directo con América Latina, con sus mandatarios, después de una serie de confrontaciones como, por ejemplo, en el tema de los migrantes.

Hubiera sido muy importante su presencia, porque América Latina es una prioridad secundaria de la política exterior americana desde hace ya 15 o 20 años. Entonces, digamos que la administración Obama relegó completamente el tema latinoamericano. Evidentemente, la administración Trump, en la medida en que tiene una política que se aleja de los cauces convencionales de la política norteamericana, tanto en el orden interno como externo, digamos que se ha ocupado de sus propios problemas, más que de privilegiar la acción diplomática y política en general hacia América Latina. 

¿A qué problemas se refiere?

Tiene problemas internos puesto que, digamos, tiene problemas con el Partido Demócrata muy serios, tiene una guerra política dentro de los Estados Unidos, y simultáneamente lo del muro con México ha tenido un impacto negativo en América Latina. Al mismo tiempo, tiene una confrontación geopolítica con Rusia en el Asia Occidental, en el Medio Oriente y en el Cáucaso, y en Ucrania. Esto último es lo que hoy concentra su atención. 

Entonces, ¿usted prevé que este fin de semana pueda haber una beligerancia seria propiciada por los Estados Unidos?

Un ataque de represalias a Siria, probablemente. 

Con respecto al tema de Venezuela, ¿podrían establecerse sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro en la declaración final?

Por el carácter multilateral de la Cumbre, no todos los países están alineados en los mismos criterios respecto a Venezuela. Entonces, naturalmente países como Nicaragua, como Bolivia, como Cuba, y varios de los países del Caribe van a defender la posición venezolana, y por lo tanto es improbable que se pueda sacar un pronunciamiento enérgico o decisivo respecto al tema venezolano. 

¿Entonces la Cumbre no va a poder sumar al cambio en este sentido?

Depende de si pueden o no pueden obtener una resolución de condena a la situación de Venezuela, pero es improbable.

¿Cómo evalúa la organización del evento por parte del nuevo gobierno de Martín Vizcarra? ¿Hemos salvado la situación?

Bueno, lo que yo creo es que el Perú ha administrado muy bien la Cumbre, pero naturalmente nuestro país ha atravesado un cambio de gobierno, y eso tiene implicancias en el sentido de que no es exactamente igual si un gobierno, en la continuidad de su ejercicio, celebra una Cumbre, que si un nuevo gobierno después de una crisis, o un nuevo presidente después de una crisis, preside una cumbre. Probablemente el presidente (Martín) Vizcarra tendrá que hacer alguna explicación para que los asistentes a la Cumbre comprendan qué es lo que ha sucedido acá.