Después del ¡Sí, Juro! ….

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Iván Torres La Torre
Iván Torres La Torre

Iván Torres La Torre (*)

En una anterior columna, con ocasión de la composición del nuevo gabinete ministerial de César Villanueva, manifesté mis dudas sobre el compromiso que asumen los ministros y funcionarios frente el país. Cuestioné la famosa frase “¡Sí, Juro!”, la más escuchada y trillada en el actual escenario político. Juramento que se realiza de rodillas, ante la mirada de todo el pueblo, que exige cambios auténticos, inmediatos, urgentes, que provengan de estadistas, de conocedores de la realidad peruana, con una lectura de la historia nacional, que los comprometa a seguir escribiendo sus páginas en el transcurrir del tiempo, que inexorablemente pasa y deja todo atrás.

Me preguntaba cuál es la dimensión de ese juramento. ¿Es un compromiso entrañable con la conciencia nacional e individual?; ¿Perciben realmente la dimensión de sus palabras?

Manifestaba y sigo insistiendo en que es difícil creer en el famoso “SÍ juro” de los nuevos ministros. En una anterior columna expresé mis dudas sobre la figura del actual premier César Villanueva. No se podrá olvidar que fue él quien promovió la vacancia del expresidente de la República y me sigo preguntando si era la mejor carta del presidente Vizcarra para primer ministro. Me preguntaba si seguía el canje y la negociación política al más alto nivel de gobierno, si era natural que quien derrocó, con su vocería y representación, a un hoy expresidente de la República, reciba la máxima confianza del nuevo presidente en funciones.

En los últimos días nuevamente se han escuchado las voces de las dudas respecto de la actuación de César Villanueva y su presencia en el gabinete. El presidente Vizcarra ha reafirmado que no participó en ningún complot contra PPK y que eligió a Villanueva por su sintonía de visión y compromiso con el país. Sin embargo, parece que una pregunta sigue rondando el ambiente político: ¿Acaso la sombra de la vacancia se convirtió en líder del gabinete ministerial? ¿Podrá gobernar así el presidente Vizcarra?; personalmente ratifico que tengo serias dudas y como dije en una anterior oportunidad, hay que ser optimistas y bailar al “son de la cumbia” que tocan al presidente; pero tal cual anticipé, se pueden presentar escenarios complejos con los lobbies poderosísimos que, si no se ven satisfechos con este gobierno, saldrán nuevamente a ladrar y morder, hasta la destrucción de la estabilidad política. Se comienzan a escuchan las primeras voces discrepantes frente a las recientes medidas tributarias adoptadas por el gobierno. Comienza el debate sobre el alza del impuesto selectivo al consumo. Más allá de mi opinión sobre las medidas en sí, por ahora, sigamos creyendo en las buenas intenciones del gobierno, en pro de la gobernabilidad de nuestro país. Hasta la próxima semana.