“ODE pasó por aquí, BRECHT que no lo vi”

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Se trata de la parodia de una vieja adivinanza, de la época de nuestros años infantiles: AGUA, pasó por aquí, CATE que no la vi. La respuesta es AGUACATE.

Metafóricamente pasa algo similar, con el enigma del título.  Es increíble, que los Gobiernos latino americanos no se hubieran “mosqueado” ante la presencia de éste monstruo de la corrupción.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en Diciembre 21 del 2016, publicó un listado, sobre los países de Sur América, que habían sido sobornados por este monstruo que opera en 27 países: En América, (Estados Unidos, Centro y Sur América), las Antillas, África, Europa y el Medio Oriente.

Los sobornos (en dólares) han sido: En BRASIL: 349 millones /ARGENTINA: 35 millones / COLOMBIA: 11 millones / ECUADOR: 33 millones / GUATEMALA: 18 millones / MÉXICO: 11 millones / PANAMÁ: 59 millones / PERÚ: 29 millones / REP. DOMINICANA: 92 millones / VENEZUELA: 98 millones / ANGOLA y MOZAMBIQUE: 53 millones. Sobornos a la postre, pagados por las Arcas de cada Estado. Pagados con la plata de sus habitantes.

Sobornos que fueron hechos, a pesar de los controles y normas que cada uno de éstos países –individualmente-, tenían para éste propósito.  Lo cual quiere decir, dentro de un razonamiento “lógico”, que ésas normas NO HAN SERVIDO. La pericia de los DEFRAUDADORES, ha sido superior en técnica y metodología, que las de cada Estado.

Y el pasado 13 y 14 de Abril, vino al fin, la “mesiánica” esperanza de la “CUMBRE DE PRESIDENTES AMERICANOS”: Las cabezas más selectas de toda América, en la lucha contra la corrupción, dando a luz un documento de 7 Secciones y 57 puntos, que en conjunto suenan demasiado “huecos”, demasiado vacíos, demasiado fofos, o como decía un famoso locutor, narrador de fútbol, (William Vinasco Ch.), “Mucho tilín, tilín y nada de paletas”, o para decirlo más académicamente, según Sergio Tapia (La Razón, Abril 20, 2018): “…haya devenido intrascendente…”,  cuando La Cumbre, desempolva *…nuestro compromiso con los tratados en materia de lucha contra la corrupción, como La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (CNUCC) y la Convención Interamericana contra la Corrupción (CICC)…*, que “a la hora de la verdad”, por los resultados obtenidos, hasta la fecha, han servido para 3 cosas: para nada, nada y nada.

O sea, que estamos peor que antes, porque de ésta fecha, hasta cuando toda la “retahíla” de: *Adoptar, Avanzar, Considerar, Consolidar, Continuar, Desarrollar, Elaborar, Encomendar,  Fomentar, Fortalecer, Garantizar, Implementar, Impulsar, Incentivar, Incluir, Profundizar, Promover, Proteger, Reconocer, Solicitar, Tomar Nota y,  Actuar*, (tal como versa en el curso de los 57 puntos de los compromisos), se vuelva una realidad (y por no haber propuesto medidas urgentes de choque contra este flagelo),  nuevamente -al menos- nuestros países Americanos, continuarán siendo saqueados sin compasión, ya sea por este monstruo o por cualquier otro.

Por ello, es inexplicable e increíble, que algunos países hayan comenzado a tomar *medidas (?) contra la corrupción*, permitiéndoles a los corruptos, el alza de los embargos a que estaban sometidos.

Es decir, para ser un poco más gráficos, es tanto como continuar usando la camisa que nos queda estrecha, o seguir usando con morboso placer, el zapato con tachuela que perfora nuestro talón.

De esa manera, prácticamente nos ha comido y nos seguirá comiendo, “el tigre de la corrupción”. Estamos de esa manera, destinados a seguir, -como dijera el escritor Eduardo Galeano (1940-2015), con “las venas abiertas”, desangrando los recursos económicos de cada país, en beneficio de unos cuantos ……