23 de mayo de 1923

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Por: Fernando Calle Hayen.

Hace dos días tiempo atrás 1923, Salomón Ponce Ames, obrero,  hijo del valle del Mantaro, de Apata distrito de la provincia de Jauja, siempre llamada apristamente “Trujillo Chico” en homenaje y parangón a la revolución aprista de Trujillo 1932 y la masiva miltancia de lo que también se denominaba  el “solido Norte” tan diezmada en estos tiempos gracias a quienes han dirigido y dirigen todavía el Partido Aprista Peruano y Manuel Alarcón Vidalón estudiante de Letras en San Marcos entregaron su juventud y vida en esos años al sueño de la justicia social, dando inicio fundacional –si se quiere- al Frente de Trabajadores Manuales e intelectuales que ha sellado tantas generaciones con La Alianza Popular Revolucionaria Americana y el Partido Aprista Peruano, obra de un movimiento político Indoamericano “Continental” fundado y conducido hasta el último día de su vida por su Jefe y guía Víctor Raúl Haya de la Torre.

Hoy 24 con el recuerdo filial también más grande y hermoso, con fechas de tanta trascendencia en la historia del aprismo, porque son 59 años del Club Infantil 2e de Mayo, conocidos por todos los apristas y amigos como la “CHAP” chicos apristas peruanos, que iniciara el siempre recordado c. José García Zegarra, quien con clara docencia y quijotismo formo a niños y adolescentes como futuros hombres de bien con valores que hoy hacen tanta falta, esta labor y existencia de la CHAP, siempre fue ejemplar dentro y fuera de nuestras fronteras, que amen de la concepción de la obra continental del aprismo guiado por Víctor Raúl , se aprendió que por encima de todo está nuestro Perú y nuestra Indoamérica morena y mestiza.

La Fanfarria y/o fanfarrias (banda musical) ha sido y deberá ser por siempre la expresión y distinción de la presencia y participación de los chicos apristas en las actividades del partido, además de sociales y de extraordinaria comunicación con la niñez, adolescencia, juventud y todos nosotros formados sin distinción ni estatus en las familias, simplemente amigos y c; otra fanfarria en Lima es la de “los cachorros” del comité distrital de Surquillo y así debe entenderse, porque las barbaridades de quienes a los mejor –creo- no han sido chapistas no debe llegar a nuestros niños ni dañar nuestra ilusión de una revolución con pan y libertad; al menos no debe permitirse, precisamente por los chapistas.

La fanfarria, impresionante del comité regional de Lambayeque, de la que n o podemos hablar sin tener presente a Guillermo Bacca quien se encuentra ya en el oriente eterno, pero ahí está su obra en Chiclayo y la “casa de la Juventud” y su fanfarria que siempre sale en recuerdo y homenaje al día de la fraternidad, hasta que nuestros cuerpos se conviertan en polvo en viaje hacia las estrellas, como dijera el cachorro Manuel Seoane Corrales.

Hoy que nuevamente empiezan las huelgas, el gobierno debe tener presente que desde siempre, que estas en su mayoría se presentan cuando no alcanzan los recursos y en términos pasados no se logra un entendimiento con el patrón, no es por gusto, al pueblo no le alcanza para vivir y le indigna que se le exija cuando grandes empresas nacionales y extranjeras deben enormes cantidades a todos los peruanos, REYNA LA CORRUPCIÓN  y el gobierno e instancias del estado no les cobran; por eso, desde el espíritu de Salomón Ponce y Manuel Alarcón  con las fuerza de los CHAPISTAS y por ellos: NO A LA IMPUNIDAD.