La gente espera resultados

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Carlos Bruce Montes de Oca
Carlos Bruce Montes de Oca

Por Carlos Bruce

Según la reciente encuesta nacional, la población espera del gobierno acciones concretas sobre temas que afectan directamente a su bienestar. Será a partir de los resultados en estos temas que podrá evaluar mejor el desempeño del gobierno.

Los resultados de dicho sondeo en el que se refleja una baja relativa en la aprobación del Presidente (-9%) y del Congreso (-4%) en un mes, junto con las expectativas de la gente en la solución de los problemas que aquejan al país, ha de llamarnos la atención a todos los actores políticos de cara a lo que conviene al interés nacional.

Allí también se revelan las principales preocupaciones de la población que se centran en la lucha anticorrupción, mejor educación básica y más trabajo. También se revela una notable sensibilidad en las medidas que afectan a la economía doméstica. Y en el tema político, el 75% considera que debe haber alternancia en la mesa directiva del Congreso y aprueba el diálogo con todas las fuerzas políticas.

Es hora de pensar en gobernar considerando lo mucho que hay por hacer para cumplir una agenda de gobierno que nos lleve a resultados visibles. La impaciencia de la población por ver satisfechas sus demandas puede explicar esta precariedad en el respaldo al gobierno.

Los principales problemas del país no pueden esperar más. Se necesitan medidas de urgencia para asegurar el impulso de los motores del crecimiento, la generación de empleo, el funcionamiento de la institucionalidad y la lucha efectiva contra la inseguridad ciudadana y la corrupción. Temas sobre los cuales no puede haber sino claridad de objetivos y decisión firme para aplicar las políticas que hacen falta.

Las políticas y medidas que se tomen para afrontar los problemas tienen que tener la solidez y argumentación necesarias para sustentarlas y defenderlas frente a la oposición que pueda presentarse. Está claro que no se puede gobernar tratando de agradar a todos y sin pelearse con nadie, porque se correría el riesgo de caer en lo inocuo y anodino que a nada bueno conduce.

El diálogo y la actitud convocante hacia las distintas fuerzas políticas ayudarán en la medida en que avancemos hacia metas puntuales que pueden no agradar a ciertos intereses particulares. Lo importante es poner por delante los intereses del país.

La presión ciudadana por ver resultados aumentará con el paso del tiempo. Por ello, es hora de actuar con una hoja de ruta creíble y viable a tono con las justas expectativas de la población.