Apoyo incondicional

0
571

Por Francisco Diez-Canseco Távara 

Los guerreros de nuestra Selección Nacional de Fútbol lucharon contra el elenco de Dinamarca hasta el final, poniendo en evidencia que constituyen un gran equipo no sólo por su calidad sino por su propia integración y pundonor.

El valor y la entrega de nuestros héroes Francisco Bolognesi y Miguel Grau se mide no sólo porque entregaron sus vidas combatiendo por la Patria, sino en tanto  lo hicieron a sabiendas de que se enfrentaban a un enemigo dotado de recursos inmensamente superiores y, según la histórica frase de Bolognesi que reverbera en el corazón de todos los peruanos, pelearon “hasta quemar el último cartucho”.

Guardando las distancias correspondientes, nuestros seleccionados sí están en igualdad de condiciones de competir de igual a igual en el Mundial de Rusia ya que, además de su innegable calidad, tienen ese espíritu de lucha que es indispensable para que puedan dar la batalla en los partidos siguientes, como lo hicieron con Dinamarca, hasta quemar ese último cartucho, sin bajar jamás la guardia.

Mi apoyo incondicional a esa pléyade que constituye nuestra selección, la primera real y efectiva que tenemos en los últimos 36 años y que ha sido construida con inteligencia, dedicación y amor a la camiseta por el notable Ricardo Gareca.

Mi apoyo incondicional a Christian Cueva: hasta Messi falló un penal ante Islandia y lo ha hecho antes porque la condición humana está integrada por  aciertos y errores pero a Cueva nadie le quita su impecable trayectoria que ha contribuido en forma importante a que nuestra selección haya llegado al sitial en el que se encuentra.

Porque la fiebre del fútbol que hoy embarga al Perú refleja  el entusiasmo y la esperanza de un pueblo que tiene, en medio de una difícil circunstancia, una vía de salida y de compensación después de 36 años frustraciones durante las que jamás dejó de apoyar a su equipo y nunca perdió la fe.

Esa fe inalterable que debemos mantener ahora, conjuntamente con nuestro apoyo incondicional.