¿Donald Trump, una caja de Pandora?

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Alter B. Himelfarb W. – Miembro A.I.E.L.C.

Nuevamente nos sorprende Donald Trump.  La idea generalizada que tenemos de él, de un ser que aparenta “arrogancia”, no daba para pensar que “despojándose de ella”, pasaría a hacer historia, al revestirse de modestia y lanzarse al encuentro con el Dictador (por herencia) Kim Jong-un de Corea del Norte, el pasado martes 12 de Junio, en la ciudad de Singapur.

Nos hace recordar  el gesto del entonces presidente norteamericano Richard M. Nixon, cuando en 1972,  viajó a China, para reunirse con Mao Tse-Tung. 

Se le llamó la diplomacia del “ping-pong”, proceso que se inició desde 1970, con coqueteos alrededor –precisamente- del ping-pong, porque China estaba “al alza” con su maravillosa forma de jugar el tenis de mesa.  “Casi” podría decirse que los encuentros entre chinos y norteamericanos en la mesa de ping-pong, en sus respectivos países, ayudó a enfriar las tensiones.

Trump, hará historia, puesto que ninguno de sus antecesores se había arriesgado a tenderle la mano, a éste personaje, quien a la joven edad de 28 años, (nació en 1983 y en el 2011) asume el poder absoluto en Corea del Norte.

Lo  cierto es que entre ambos líderes hubo empatía.  Hubo sonrisas, apretones de manos y cálidos espaldarazos. Finalmente quedaron de “amigos”.  Kim Jong-un se comprometió a un plan o proceso de desmilitarización en cuanto al programa nuclear norcoreano: desmantelar los misiles intercontinentales y una que otra bomba de hidrógeno. En síntesis, desnuclearizar militarmente a Corea del Norte.  Eliminar los silos e instalaciones atómicas, como también lo referente a la explotación del uranio.  Lleva tiempo, pero ése es el objetivo.

A cambio, los Estados Unidos le ofrece a Kim Jong-un, abrirle mercados a Corea el Norte, como lo han hecho con China, con Vietnam y con la Alemania de la postguerra: República Federal Alemana, suministrándole recursos económicos y tecnológicos (Know How).

Lamentablemente, –en general-, “el mundo” es *irreflexivo*. Mientras Alemania Federal creció fuertemente, apoyada por el capital norteamericano, en cambio, el crecimiento de la RDA (República Democrática Alemana) fue inferior,  nada comparable, teniendo el apoyo del capital de la extinta Unión Soviética (la otrora “Cortina de Hierro).

Como corolario, debemos decir, que la gran masa poblacional, en términos generales, aún sigue deseando vivir en el paraíso “comunista”, que ya ni siquiera existe en la hoy Rusia, ni en la China.

Hoy en día, (No hay peor ciego que el que no quiere ver), todos estos países, China, Alemania, Japón, Vietnam y otros más, que han recibido ayuda de los Estados Unidos, y que no la han despilfarrado a través de manejos corruptos, de ninguna manera han perdido su independencia política. ¿Quién podría decir, que Vietnam o Alemania o China, son enclaves  “gringos”?  Pura propaganda barata.

Lo cierto es que a partir del encuentro generoso de ambos líderes Trump y Kim Jong-un, donde, de paso sea dicho, se generó una mutua confianza, el mundo se encuentra en este momento con una tensión menos.  Se están dando pasos gubernamentales en ambos lados, para próximas reuniones. 

No creemos que Kim Jong-un, vaya a cometer la torpeza de continuar con sus ensayos militares.