Podemos crecer más y mejor

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Carlos Bruce Montes de Oca
Carlos Bruce Montes de Oca

Carlos Bruce

Según datos oficiales del BCR, el Perú está mostrando señales claras de recuperación y crecimiento que corresponden a la fase ascendente de un ciclo económico que tiene que ser bien aprovechada por el gobierno.

En efecto, la inversión privada crecería este año más de lo proyectado por el MEF llegando a 5.5%, al igual que la demanda interna que ya estaría bordeando el 4%, con lo cual el PBI proyectado para este año bordearía el 4% superando igualmente las estimaciones oficiales anteriores.

Es obvio que los indicadores micro y macroeconómicos están mostrando una inflexión hacia arriba a partir de los motores que explican un crecimiento sostenido, como son el consumo y la inversión, además de nuestras exportaciones que no dejan de crecer.

La tendencia alcista de los precios de nuestros productos exportables, en especial de nuestros minerales, ha llegado justo cuando requeríamos de un impulso exógeno que coadyuvara a mover las ruedas de la economía. Y justo también cuando las expectativas de los agentes económicos, según informe del BCR, han aumentado notablemente para situarse en el lado optimista.

En efecto, según la Encuesta Mensual de Expectativas Macroeconómicas de Mayo del BCR, las expectativas de crecimiento del PBI a 12 meses aumentaron en mayo a 3,7 por ciento, con tendencia a seguir aumentado para el 2019. Igualmente, en mayo se recuperaron la mayoría de indicadores de expectativas a 3 y 12 meses de los agentes económicos. Los mayores incrementos se registraron en los indicadores de economía y sector a 3 meses.

Desde las últimas semanas, además del evidente impulso minero se registran tendencias favorables en indicadores claves como la recuperación de los inventarios y órdenes de compra al por mayor de las empresas. Asimismo, se destaca un mayor consumo de cemento, así como un mayor crecimiento de la demanda de energía eléctrica, indicador clave del nivel de actividad de la minería y la manufactura.

Es decir, la coyuntura económica interna, además del favorable contexto internacional, se presenta estable y propicia para recibir la fuerza de los motores del crecimiento.

Frente a ello, confiamos en que esta ola de crecimiento sea bien aprovechada por el Gobierno y no se caiga en los funestos errores como los recientes que solo acarrearían lastres a los factores que están potenciando nuestra recuperación.

En suma, lo único que debe hacer el Gobierno es concentrarse en emitir señales positivas para los agentes económicos generando un apremiante clima de inversiones.