Los tremendos jueces

0
1028
Iván Torres La Torre
Iván Torres La Torre

IVÁN TORRES LA TORRE

Lamentablemente, el Perú entero ha presenciado otro hecho bochornoso que atenta contra la moral del país, que enloda y ensucia la recta administración de justicia, la misma que si bien es cierto es cuestionada por propios y extraños, ante las recientes escuchas de los audios difundidos en los medios de comunicación entre consejeros y jueces, resulta ser objeto una ofensa de palabras mayores a la confianza que la ciudadanía deposita en sus funcionarios públicos y magistrados.

Los audios difundidos entre miembros del Consejo Nacional de la Magistratura y otros magistrados, denota cómo es el proceso de selección, ratificación y clasificación de los jueces y fiscales a nivel nacional, muchas veces al margen de los procedimientos y formas legales de estricto cumplimiento y exigencia, resultando sumamente delicada la omisión de estos requisitos, pues lo que está en juego es la administración de justicia.

Sin perjuicio de lo antes dicho y, ratificándome que es absolutamente deleznable escuchar de nuestros jueces, todas estas componendas al margen de la legalidad, como si se tratara de un puestito de practicantes de derecho, sin desmerecer a los alumnos practicantes, pues el suscrito también lo fue en algún momento, vale la pena hacer un análisis adicional que consistiría en descubrir si la finalidad de la investigación era determinar el grado de corrupción en el Consejo Nacional de la Magistratura o solo se trataría de divulgar actos de corrupción que favorecían a jueces incómodos para ciertos sectores políticos.

Me explico: Es de dominio público o por lo menos existe la sospecha, que para estas designaciones siempre habrían existido actos de corrupción al más alto nivel, pero que ciertos sectores políticos harían silencio cuando los favorecidos serían jueces que les resultaban cómodos para sus propios intereses, ya sea por afinidad ideológica o por afinidades comerciales o simplemente por ser de su entorno más cercano.

En otras palabras, lo que quiero dejar entrever es que, en lo más profundo de los hilos que mueven el país, existe una tremenda pugna por colocar y descolocar, no solo jueces sino también funcionarios de otras instituciones del Estado, hasta presidentes de la República, como todos hemos podido apreciar. Lo que sucede es que, el video o el audio no perdona este tipo de lobbies, por eso reza el dicho: “Dios perdona el pecado, pero no el escándalo”.

En conclusión, actos de corrupción como éste siempre habrían existido y muchas veces, por la falta de un audio o video, fiscales o jueces altamente nocivos para la administración de justicia en el Perú, el día de hoy siguen firmando sus resoluciones sin ser advertidos, por ello no practiquemos la lucha contra la corrupción a veces sí y a veces no, sino todo lo contrario, estas luchas se emprenden frontalmente contra todos aquellos que se encuentren destruyendo la moral nacional y la confianza en la administración de justicia. Hasta la próxima semana.