Martín Santivañez: “Hay una mano negra detrás de la dosificación de audios”

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El analista político y doctor en Derecho consideró que el grito “Que se vayan todos” –que ha resurgido en este contexto– esconde una intención desestabilizadora

REYNA CÁRDENAS A.

¿Cuál es su opinión, como experto en temas de corrupción, respecto a la difusión de estos famosos audios y sus implicancias?

Yo recuerdo un seminario que tuve hace muchos años en la escuela anticorrupción de las Naciones Unidas en Viena, que nos lo dio el famoso politólogo Bo Rothstein, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). Él nos contó que, cuando hay un entorno de corrupción sistémica que lleva tanto tiempo dentro de la estructura del Estado –que es el caso peruano– no se puede hacer una reforma si no participan todos los involucrados. Él nos ponía como ejemplo a su propio país, Suecia, que ahora es un ejemplo en cuanto a indicadores de institucionalidad, pero hubo un momento en que estuvo sumergido en un entorno de corrupción sistémica. Ellos lograron salir involucrando a todos los actores: la población, el Estado, la reforma, todos. Pero también ellos tuvieron un plan a mediano y largo plazo. O sea no existen las soluciones mágicas, no existen las balas de plata contra la corrupción. No es posible que de un día para otro un país cambie.

¿Por qué hablamos de “corrupción sistémica” en el Perú?

A mí me viene a la mente el discurso de Víctor Andrés Belaunde en la apertura del año académico de 1914 en la Universidad San Marcos. El discurso se llama “La crisis presente”, y él decía: “El Perú tiene una crisis muy grande”. El discurso de Belaunde hace 100 años ya nos informaba acerca de la corrupción sistémica del Estado peruano, de esta crisis que sigue siendo presente, y a mí me parece que las soluciones, por lo que he estudiado, por lo que he escuchado de los corruptólogos, no son de la noche a la mañana.

¿Y lo que se está haciendo ahora, al nombrar una comisión de notables para proponer reformas?

Está muy bien, es un primer paso, pero si pensamos que esa comisión va a tener la solución perfecta para una corrupción sistémica, estamos cometiendo un error. No podemos pedirle a esa comisión que solucione una corrupción de 100 años. Sí podemos pedirle que nos dé buenas ideas para empezar a solucionar la corrupción.

Pero hablemos de las implicancias políticas, como esta dosificación que se ha estado haciendo de los audios. ¿Usted ve una intencionalidad?

Sí, yo creo que este entorno de corrupción sistémica, este entorno en donde hay muchos actores involucrados en la corrupción del país, se ha aprovechado para poner una clara estrategia de intencionalidad política. Para mí es bastante claro que hay una mano negra detrás de esta dosificación de la información, y que hay un objetivo político muy claro, y ese objetivo político lo que intenta es crear un escenario de golpe de estado blando.

¿Blando?

Blando en el sentido de que no va a apelar a la fuerza militar, pero sí va a apelar a las masas, para que se consolide un momento jacobino. Por momento jacobino yo me refiero a lo que siempre ha existido en todos los momentos revolucionarios en cualquier lugar. Un grupo muy pequeño de personas, una élite muy pequeña de personas muy bien organizada, con una serie de accesos a medios de propaganda muy bien organizados, le dicen a la población que se tienen que ir todos. El grito “que se vayan todos” es el grito de los jacobinos en la Revolución Francesa. Los jacobinos decían “hay que matarlos a todos”, hay que pasarlos por la guillotina a todos: al rey, a los amigos del rey, a los parientes del rey, a toda la nobleza, a las monjas, a los curas, a todo el mundo. Que se vayan todos para que nos quedemos nosotros, el club de los jacobinos.

¿Esa sería la intención?

Lo que quieren aquí los que están diciendo “que se vayan todos” es eliminar no solamente a los culpables, sino también a los sospechosos de culpa, para ellos tener una hegemonía política durante un cierto tiempo. Eso es lo que se está intentando crear: un momento jacobino en el cual se purgue a todos los enemigos políticos de una facción muy concreta, que es la izquierda en este país, y para eso se está utilizando la dosificación de los audios.

¿Cómo deberían responder los poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Poder Judicial?

Todo dentro de la Constitución, nada fuera de la Constitución. Yo creo que, después de los momentos jacobinos, después de la acusación del terror indiscriminado en donde se señala a todo el mundo como culpable, siempre ha venido una mano fuerte. Después de la Revolución Francesa vino Napoleón; después de la Revolución Rusa vino Stalin; después del momento jacobino chavista vino el señor [Hugo] Chávez. O sea, es así, siempre viene una mano dura, y a mí eso me parece que sería malo para nuestro país, que venga una persona de mano dura que se quede durante mucho tiempo apropiándose del Estado.

Un antisistema…

Sí, un antisistema, alguien que esté por encima del sistema y que se convierta él mismo en el sistema, eso es peligroso. Por lo tanto, tenemos que pensar en que todas las crisis existen no para que se solucionen con momentos jacobinos, sino para que se solucionen de acuerdo al Estado de Derecho y a la Constitución. Si tenemos una crisis en el Poder Judicial, que la Constitución arregle la crisis. Si tenemos una crisis en el Poder Ejecutivo, que la Constitución arregle la crisis. Si tenemos una crisis en el Legislativo, que la Constitución arregle la crisis.