Nuestra reforma constitucional

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Javier Valle Riestra
Javier Valle Riestra

Por Javier Valle Riestra

Nuestras constituciones teóricamente se debían reformar por vías previstas en su texto, normalmente dos legislaturas ordinarias. La idea central es que siendo más que la ley su transformación exige procedimientos blindados para que no estén a merced de mayorías eventuales o temperamentales.

La Constitución de los Estados Unidos de América data de 1787 y tiene solo siete artículos y XXII Enmiendas. Pero, esa constitución muta y lo que se dijo por los constituyentes de Filadelfia adquiere una semántica distinta por obra de los siglos. La constitución es, a las finales, lo que los jueces dicen que es; pero la Ley de Leyes es la misma hace doscientos trece años.

En el Perú, en cambio, hemos tenido las constituciones de 1822, 1826, 1828, 1834, 1839, 1856, 1860, 1867, 1920, 1933, 1979, 1993, verdaderos papeles mojados en tinta. Pero, no nos acomplejemos, Francia, la gran democracia, ha tenido las constituciones del 3 de septiembre de 1791; la del 24 de junio de 1793;la del cinco de Fructidor del año III; la del 22 de Frimario del año VIII; Senados Consultos del 22 Ventoso del año X, del 16 Thermidor del año X, del 28 de Frimario del año XII, del 28 Floreal del año XII; del 19 de agosto de 1807, del 5 de febrero de 1813; Decreto del Senado Conservador del 3 de abril de 1814; Constitución del 6 de abril de 1814; Carta Constitucional del 4 de junio de 1814; Acta adicional a las Constituciones del Imperio de 1815; Carta Constitucional del 14 de agosto de 1830; Constitución del 4 de noviembre de 1848; Senados Consultos del 10 de julio de 1852, 23 de abril de 1856, del 27 de mayo de 1857, 20 de junio de 1860, del 14 de marzo de 1867, del 21 de mayo de 1870; Actas constitucionales de 1940 del gobierno colaboracionista de Petain o Revolución Nacional; Ordenanzas del Comité francés de la Liberación nacional y del Gobierno provisorio de la República francesa 1942; Constituciones de la República de 1946 y de la V República de 1958.

En el Perú, ninguna de nuestras cartas fue cambiada en virtud de los mecanismos previstos en su texto, salvo la de 1834, ajustándose a las reglas anunciadas por la de 1828. Todas fueron mutiladas por el militarismo y la política.