Luis Gonzales Posada: “Hay un genocidio social en Venezuela”

0
385

Denuncia contra Maduro es un golpe diplomático a la impunidad, señala

El excanciller Luis Gonzales Posada sostiene que el presidente Nicolás Maduro es responsable de provocar un genocidio social contra millones de venezolanos pobres, delito que, según el político aprista, tiene cómplices abiertos y encubiertos.

– ¿Es posible medir la tragedia que viven los venezolanos?

– Claro que sí. Las estadísticas dicen que desde que comenzó el gobierno de Chávez 4 millones personas han emigrado en busca de alimentos, medicina y trabajo. De esa cantidad, 2 millones y medio corresponden al periodo de Maduro, que ha agravado la crisis al punto que los expertos la califican como catástrofe porque la hiperinflación este año alcanzará el récord mundial de un millón y la economía se retraerá 45%, en circunstancias que ahora el 86% son pobres.

– A pesar de ello, el gobierno de Maduro rechaza el apoyo internacional…

– Lo que proyecta su sicopatía y maldad porque prefiere que la gente muera, que sufra o huya de su país antes de aceptar apoyo humanitario en comida y medicinas. La escasez de medicamentos supera el 80%. Para el tratamiento de diabetes el desabastecimiento de insumos es 86%, para la hipertensión 80%, para infecciones respiratorias agudas es de 93%. La mortalidad infantil es 100 veces más que en el 2012. El 50% de venezolanos han reducido su peso en 8 o 9 kilos ¿Eso es o no un crimen de lesa humanidad, que se agrava porque la carestía de alimentos supera el 78%?

  Además hay una crisis económica sin precedentes…

– Así es. Medio millón de empresas han cerrado sus puertas y de las mil cuatrocientas empresas expropiadas por el chavismo han quebrado cerca de mil. Toda esta catástrofe ocurre a pesar de que desde 1999 Venezuela  recaudó 982 mil millones de dólares por petróleo, porque el precio del barril se elevó de 11 dólares al inicio del gobierno de Chávez a 105 dólares. Ese dinero se lo farrearon subvencionando la economía de otros países como Cuba o Nicaragua o se fueron en coimas.

– Las consecuencias también las pagamos los latinoamericanos por los refugiados..

– Todos los días vemos a miles de seres humanos huyendo de esa prisión en la que han convertido a Venezuela, donde la dictadura mata, secuestra, tortura  y encarcela a quien le da la gana. Encima los veja e insulta. Las imágenes que vemos de familias enteras caminando con sus maletas a otros países son escenas dramáticas, dolorosas, que recuerdan los éxodos de la guerra mundial o del conflicto en Siria. Es lo más grave que ha sucedido en la historia latinoamericana.

– Usted dijo que ese sistema ha tenido aliados.

– Claro que sí. Alcahuetes políticos que los blindaron diplomáticamente como lo hicieron los Kirchner y Lula. También republiquetas caribeñas que respaldaron esos atropellos por petróleo barato o una Corte Penal Internacional que tiene 600 expedientes de torturas y asesinatos y no inicia una investigación normal. Todo eso es decepcionante.

– ¿No hay nada positivo?

– Sí, que el chavismo demuestra el fracaso del socialismo y que ahora la comunidad internacional es mucho más firme contra regímenes de esa naturaleza. Por lo, pronto la OEA, los europeos, el Perú y el Grupo de 21 países americanos no reconocen a Maduro ni sus elecciones. Antes hubieran callado; ahora están reaccionando.

– Perú ha pedido a la Corte Penal Internacional que investigue a Maduro…

Es un paso histórico en el campo diplomático, porque significa hacer frente a una dictadura siniestra. En el pasado vivíamos la diplomacia del silencio. Ahora Perú, Chile, Paraguay, Argentina y Brasil presentarán una denuncia conjunta contra Maduro por crímenes de lesa humanidad, es decir por torturas, asesinatos y encarcelamiento de opositores, lo que hará posible que el Fiscal de la Corte investigue. En otras palabras, es un golpe diplomático a la impunidad.

– ¿Qué opina del pedido de pasaporte impuesto por Perú a los venezolanos?

Debe adoptarse una política conjunta del bloque regional. Por lo pronto los menores deben ingresar sin pasaporte. Debe además extenderse el plazo por 60 días más porque es cruel ver a miles de venezolanos durmiendo en el suelo y la oficina de Interpol debe reforzarse y por emergencia poner una o dos oficinas descentralizadas.