La reelección de Vizcarra

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Por Francisco Chirinos Soto

Ha ingresado al debate público el tema relacionado sobre si el señor presidente de la República, don Martín Vizcarra Cornejo, podrá o no postular en las próximas elecciones presidenciales. Aunque he escuchado y leído terminantes afirmaciones pronunciándose respecto a que el actual Jefe del Estado está impedido de ser candidato, mi posición es diametralmente distinta. Vizcarra no está donde está por elección popular, sino como sucesor del infortunado Pedro Pablo Kuczynski, quien acumuló  todos los errores necesarios para desmerecer su permanencia en la jefatura del Estado. Vizcarra ha llegado a la primera magistratura por vía perfectamente lícita, pero sin el sustento del voto popular. Como bien todos sabemos, don Martín Vizcarra Cornejo asumió la Presidencia de la República en su condición de primer Vicepresidente de la misma y tuvo que sortear pequeñas y sutiles maniobras que tuvieron como protagonista a la segunda Vicepresidenta para que, llegado el caso de la vacancia del presidente, Vizcarra renuncie a su derecho de ejercer la presidencia. Sin embargo, se impuso la Constitución y el señor Vizcarra obtuvo su investidura.

Qué dice el artículo 112° de la Carta Magna? Que el mandato presidencial es de cinco años y que no hay reelección inmediata. Transcurrido otro período constitucional el expresidente puede volver a postular. Es cierto que Vizcarra, llegado el caso, resultaría ex–presidente, pero aquí está el argumento que yo defiendo, en el sentido de que sí lo puede hacer: Vizcarra  llegó a ese cargo vía reemplazo o sucesión, no a través de las urnas. No fue elegido él sino don Pedro Pablo Kuczynski. Los vicepresidentes solamente tienen título expectaticio. Un derecho latente, no perfeccionado y que podría ese derecho no llegar a realizarse.

Se diría, llegado el momento que tampoco podría postular porque está en el ejercicio de la presidencia. El argumento es válido,  pero muy simple de remover. Con que Vizcarra renuncie seis meses antes de la elección y deje en su reemplazo a la vicepresidenta doña Mercedes Araoz, el asunto estará resuelto, aunque faltará, desde luego, el hecho o suceso trascendental que es la elección del pueblo.

En definitiva, y sin adelantar la menor posición política favorable al señor Vizcarra, dejo sentada mi opinión en el sentido que si le será constitucionalmente posible el postular a la Presidencia de la República en las próximas elecciones, si supera los obstáculos que aparecen en el texto constitucional. Estoy seguro de que se armará una tremenda discusión nacional, puesto que eso nos gusta a los peruanos.