Cuida tus huesos con el higo

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Los minerales del higo en especial el calcio (35 mg/100 g) y el magnesio (17 mg/100 g)los convierten en una fruta adecuada para mantener en buen estado los sistemas nervioso y músculo-esquelético.

Propiedades

Quizás por ser una fruta tan dulce y jugosa muchas personas creen que tiene muchas calorías. Sin embargo, su aporte calórico si se consume fresco es solo un poco mayor que el de las manzanas.

Y además proviene enteramente de sus azúcares naturales (glucosa, fructosa, sacarosa). Su porcentaje de grasas y proteínas es insignificante.

Además de energía (74 calorías procedentes principalmente de los 14 g de hidratos de carbono que se encuentran en 100 g higos frescos, o 249 calorías en la misma cantidad de higo seco) y mucha fibra, los higos aportan minerales como el calcio y el magnesio, especialmente concentrados en el higo seco.

Diferencias entre frescos y secos

Dado que los higos se consumen frescos y secos, deben destacarse las diferencias en contenido nutritivo entre ambos.

En los secos los valores nutritivos, para raciones iguales de igual peso de fruta, se concentran, multiplicándose aproximadamente por tres, debido a la pérdida de agua, que pasa del 80% en los frescos, al 30% o menos en los secos.

Conservación

Suelen gustar bien maduros, con el cuello arrugado y con una gotita de néctar en el orificio apical, y una vez que alcanzan ese estado apenas aguantan 2 o 3 días en el frigorífico.

Deben ceder un poco al tacto. Si son duros posiblemente estén verdes o, en el caso de las brevas, tan secas que no tendrán ningún sabor.

Es importante no golpearlos ni amontonarlos para que no se aplasten, e ir apartando cada día los que empiecen a deteriorarse.