La Marcha Verde y el genio de un rey

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Autor: Christian Ramírez Espinoza

Marruecos celebró el 6 de noviembre el 43 aniversario de la Marcha Verde para recuperar el Sáhara.

Se trata de una acción magistral de riesgo e imaginación del difunto Rey Hassan II, reconocido estratega internacional y verdadero artífice de los acuerdos de Camp David.

La Marcha Verde ha supuesto el acontecimiento más influyente en el curso histórico del Magreb, en donde sus consecuencias han propiciado profundos cambios en las decisiones políticas del Continente Africano y en las estructuras del Reino de Marruecos.

Hasta esos días España ocupaba el Sahara marroquí como Protectorado, iniciado según los acuerdos franco- españoles del 27 de noviembre de 1912.

Rey Hassan II, autor de la marcha para recuperar el Sáhara.

Basándose en el Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya del 16 de octubre de 1975 negando que el territorio era Terra Nullius antes de su colonización por España y reconociendo la existencia de vínculos históricos y jurídicos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara en el momento de esta colonización, Hassan II instó a su pueblo a recuperar el Sáhara asumiendo que los territorios mencionados forman parte de la integridad territorial del Reino y enfatizó: “No nos queda más que recuperar nuestro Sáhara cuyas puertas se nos han abierto…no nos queda sino emprender una marcha pacífica de norte a sur para llegar al Sáhara y reunirnos con nuestros hermanos”, una marcha compuesta por 350.000 voluntarios.

La Marcha Verde, logro trascendental colmado en expectativas, es el resultado del ingenio del Rey Hassan II, y el talento de las personas que se adhirieron a esta cita histórica, desde los organizadores, estrategas, expertos en logística y el pueblo representado en todos los partidos políticos, sindicatos e instituciones cívicas.

Todos direccionados por la estrategia de su Rey quien insistió que el desplazamiento debía de ser pacífico, que los participantes irían “armados” solamente de un Corán y una bandera, en número de 350.000 personas, equivalente a los nacidos en el Reino ese mismo año. ¿Por qué se llamó Marcha Verde? Porque ese color es el símbolo del Islam, el de la paz. Por tal motivo; El Rey había pedido que no llevaran armas, sólo el libro sagrado del Corán y la bandera marroquí como símbolo inequívoco de lo pacífico del reclamo patriota.

Frente a esta contundente demostración de apoyo popular, dos días después España ofreció las garantías sobre la entrega total del Sahara, el 9 de noviembre Hassan II anunció que se habían alcanzado los objetivos, por lo tanto, los voluntarios debían regresar. Un pueblo en paz, sin un solo disparo, había recuperado su territorio, entrega que se formalizó en los acuerdos de Madrid del 14 de noviembre de 1975 y se concretó el 28 de febrero de 1976 con el abandono de los españoles del territorio marroquí.

Para Marruecos significa un hito decisivo en su soberanía, es el mayor logro histórico del siglo XX, mediante este acto de patriotismo, se recuperan en forma pacífica los derechos despojados en su integridad territorial al, incorporar para siempre las provincias del sur, rechazando en todos los niveles cualquier idea de fraccionamiento o separatismo, fortaleciendo con mayor impulso la unión entre el trono y el pueblo.

De la Marcha Verde a la marcha del desarrollo

Cuando se recuperaron estas provincias carecían de infraestructura, sin escuelas, sin hospitales, sin rutas ni aeropuertos, 43 años después Marruecos ha encontrado su oportunidad de desarrollo sostenible, logros que el rey Mohammed VI asume como una lucha eficaz contra la pobreza, la diversificación de la economía y el respeto absoluto de los derechos humanos. Entre las reformas políticas y sociales impulsadas por el actual Monarca, podemos afirmar que las ciudades del sur están conectadas con el resto del país, los servicios básicos en educación, salud y bienestar social vienen alcanzando mayor grado de desarrollo con el funcionamiento de liceos, universidades, escuelas técnicas, hospitales, construcciones aceleradas de viviendas sociales, vías férreas, puertos de gran magnitud, aeropuertos, crecimiento industrial y comercial, megaproyectos destinados a la creación de plantas de generación de agua potable a partir de la desalinización del agua de mar, implementación de energía limpia a través de plantas de generación solar y eólica etc.

Esta obra que impulsa al desarrollo sostenible ha favorecido enormemente el bienestar de sus habitantes superando a otras ciudades del reino. En el marco de las constantes reformas emprendidas en Marruecos destacan también los programas de desarrollo humano y de infraestructura emprendida en el Sahara marroquí a partir de su recuperación. La economía de la región se basa en la pesca artesanal y de alta mar, así como en las industrias de transformación de productos marinos. También ofrece la región potencial agrícola, turística y cultural.

La región cuenta con dos aeropuertos internacionales, dos puertos internacionales, asimismo ocupa el segundo puesto en el índice de renta per capita y el tercero en inversiones públicas.

En la actualidad el nuevo modelo de desarrollo de la región del Sahara adoptado por Marruecos aspira en convertir la región en un hub entre el Magreb y el África subsahariana.