¿Se destruyen los partidos?

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Por Fernando Calle Hayen

Estos últimos días hemos estado escuchando con mayor intensidad que en otras oportunidades, a raíz de la detención preventiva de la Sra. Fujimori y de 11 personas más integrantes de su partido o amigos, la insistencia de hablar de persecución política. Pero algo más, hemos escuchado, visto, leído, señalar por parte de algunos militantes de este Partido, e incluso de otros, que se pretende destruir a sus Partidos.

Cuando el Presidente Fujimori dio el auto golpe atacó a los partidos llamándolos La partidocracia, escuchándose nuevamente: persecución política, se quiere destruir a los partidos etc. Si analizábamos los partidos políticos venían deteriorándose: el Apra con menos fuerza por razón de su propia fortaleza, formación ideológica, disciplina y doctrina. Bien se decía que un partido con doctrina, con formación, si se une con otro partido que no lo tiene lo absorbe. En nuestro Perú algo demuestra la convivencia del APRA con el pradismo, partido del Presidente Prado, dos veces presidente, después de la  convivencia 56 al 62  no quedo nada del pradismo y muchas personas  se sumaron a las filas del APRA; igualmente sucedió con el Odriismo.

En el caso del Partido del Pueblo, Haya De La Torre presintió que se pretenda destrozar al partido, la juventud le preguntaban al Jefe: ¿Cómo sería la posibilidad de destrozarnos? El jefe les dijo: Ustedes han visto que ni la persecución ni los fusilamientos ni el destierro nos han destruido, a nosotros no nos van a destrozar de afuera porque somos grandes y fuertes, nos van a tratar de destrozar de adentro.

El viejo luchador social decía a la juventud: Ustedes se van a dar cuenta cuando marginan a los intelectuales del Partido, atacan a la gente más decente, no olviden que el mediocre siempre es envidioso, pero destrozar al Partido no va a ser fácil, va durar más de 20 años se va a ir minando lentamente se infiltrarán progresivamente, quizá ocupen cargos y traten de dedicarse maquiavélicamente a destrozarnos.

Víctor Raúl, al morir dejó un partido con más del 37 por ciento del electorado, locales abiertos y el cariño del Pueblo. Ya el jefe había dicho: “Somos tan tontos que no podemos descubrir a los traidores, nos han reducido electoralmente a la más íntima expresión”.

El jefe en la gran clandestinidad después de la Revolución del 48 le dice a Ramiro: “Ya no pierdas tiempo buscando a los traidores, tratando de averiguar que pasó, convoca a una reinscripción inmediatamente y veras que los traidores se van alejar ante un momento de persecución y lucha, quedemos pocos pero los leales, los que creen como la fe cristiana en una Revolución Con Pan Y Libertad”

Vengo sosteniendo hace 5 años sin irreverencia y no nos damos cuenta que debemos convocar urgente antes que congreso, una reinscripción con la ONPE y RENIEC por un periodo de dos meses, es decir quedan nulas todas las inscripciones y solo los reinscritos podrán ser elegidos y ser elegidos hacia un congreso estatutario y de rendición de cuentas y de ahí a la elección de un nuevo Comité Ejecutivo Nacional que nos lleve a cumplir nuestra deuda con los millares de muertos por la libertad y democracia y por la lealtad que debe tenerse al más grande maestro indoamericano y luchador social que América ha tenido en el siglo XX, Vítor Raúl Haya De La Torre.  A los partidos no los destruyen fuera, sino sus dirigentes. ¡No a la Impunidad!