Embates contra la Agencia de Compras de las FF. AA.

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Ricardo Sanchez Serra

Ricardo Sánchez Serra

En el año 2012 fue creada la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas con el fin de “planificar, organizar y ejecutar el Plan Estratégico de Compras… así como los procesos de contrataciones de bienes, servicios, obras y consultorías a su cargo, en el mercado nacional y extranjero”.

Con muy buena intención se crea una institución que centraliza todas las compras militares –y que debería incluir las de la Policía Nacional también- para evitar que cada rama de las FF. AA. compre por su cuenta, sin la transparencia debida y con la ventaja de que realizando compras corporativas, se logre un sustancial ahorro al Estado. Y, más aún, contribuyendo a la lucha anticorrupción, objetivo prioritario del Gobierno del presidente Martín Vizcarra.

Además, es un organismo técnico dedicado solo a ello, sin distracciones del servicio y sin la intromisión jerárquica militar, obediencia debida, ascensos o retiros de por medio, ni todo ese lenguaje que rodea a los militares. Y, hay que resaltar, que el jefe de la misma, sea un civil, un profesional de prestigio.

Transparencia y honestidad

Por eso nos extraña que intereses creados critiquen a la Agencia con fines subalternos y que además la acusen de burocrática y soliciten su cierre. Hay una excelente máxima para aplicarla; “El que pide no compra, el que compra no paga, el que paga no recibe”.

La Agencia cumple un rol importante de transparencia para las compras más importantes del sector Defensa, porque están compartidas las responsabilidades (las FF. AA. hacen el requerimiento, la Agencia la adjudicación y las FF. AA. reciben y dan la conformidad, lo cual   le da un gran valor agregado al sector Defensa en sus adquisiciones, más aún en épocas de tantos cuestionamientos y la alta percepción de corrupción en las compras públicas, sumado a la economía de escala que se generan con las compras corporativas.

Todos los procesos de compras necesitan su tiempo y que todo sea implacable y absolutamente transparente y este es el mayor logro intangible. Si hay demoras en los procesos de compras es por la falta especificaciones técnicas no muy claras  y  deficiencia en la presentación de las propuestas de los postores, como por ejemplo respaldo del fabricante o expediente incompleto. Antes que se creara la Agencia era fácil cerrar los ojos o “hacerse los locos” ante los requisitos.

Ahorro significativo

Igualmente trascendente es el ahorro al Estado, unos 115 millones desde que empezó –ya hubo mil millones en adquisiciones- certificaciones del ISO 9001 por tercer año y la pronta certificación del ISO 37001, antisoborno e igualmente el desarrollo de la Agencia en tecnología de la información. Es importante mencionar, no cabe duda, la pluralidad de postores (de la información obtenida por OSCE, el año 2015 en la Agencia se adjudicaba la buena pro al 57 % de los procesos con un solo postor, lo cual se redujo al 29 % con un solo postor  al 2017 de manera progresiva.

Por otro lado, en el año 2015 se adjudicaba la buena pro al 7 % de los procesos con más de cuatro postores  y en el 2017 esto subió al 37 % de los procesos adjudicados con más de cuatro postores, lo cual también se ha dado de manera correlacionada en todo el sector Defensa. La Agencia de Compras de las FF. AA obtuvo también el reconocimiento de “Buenas Prácticas” en Gestión Pública en el 2018, en la Categoría “Compras Públicas Eficientes”.

También Ciudadanos al Día consideró finalista a la Agencia por la iniciativa “Determinación de las características técnicas de bienes al interior del Estado, mediante el proceso de homogeneización como instrumento para compras eficientes”.

Del mismo modo, la institución está implementando el sistema de catalogación para la Defensa, alineado con el de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Desprestigiar a la Agencia de Compras de las FF. AA o desactivarla, es un retroceso en la lucha contra la corrupción, la honestidad y transparencia en las compras. Nadie quiere eso ¿no?