Emergencia en San Juan de Lurigancho

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Iván Torres La Torre
Iván Torres La Torre

IVÁN TORRES LA TORRE

Me deja estupefacto y absorto lo que ha sucedido el día de ayer con nuestros compatriotas en San Juan de Lurigancho, pues en pleno siglo XXI, que nuestra gran capital limeña tenga inundado a uno de sus distritos más importantes, a causa de la ruptura de una tubería matriz de desagüe es insólito y refleja la negligencia, el atraso y la situación paupérrima que atraviesa SEDAPAL desde hace muchos años.

Son más de cuatro manzanas a la redonda, donde viviendas y todo tipo de negocios han sido perjudicados por esta falta de prevención. Nuestros hermanos de San Juan de Lurigancho, esta vez, son víctimas de la negligencia, de la falta de coordinación y de la falta de prevención, pese a que las autoridades municipales, habrían advertido a los representantes y funcionarios de SEDAPAL sobre las deficiencias y riesgos que existían en los sistemas de desagüe de este distrito, tanto por el tiempo como por su proximidad a las obras en construcción de la línea 1 del metro de Lima.

La pregunta que surge es: ¿Quién indemnizará a los vecinos por los daños y perjuicios sufridos? ¿Quién indemnizará a los comerciantes de las zonas afectadas en la Av. ¿Los Próceres, Los Tusílagos y otras calles damnificadas como si se hubiera sufrido un desastre natural?

Que SEDAPAL exhiba su póliza de seguros contra siniestros, que debe ser multimillonaria, para que así indemnicen debidamente a los vecinos de San Juan. Que la Contraloría inspeccione las posibles irregularidades que ya estaban detectadas en esta zona y solo así poder identificar a los responsables de esta tragedia; en otras palabras, que se indemnice como primer acto inmediato, y que se identifique a los responsables pues hasta ahora lo único que tenemos es a la Ministra de Salud saliendo a las cámaras de salud para decir que hay riesgos en la salud de la población o al Ministro de Vivienda inspeccionando la zona sin saber qué hacer, pues todo ello parece ser simplemente pose para los medios de comunicación.

La reacción debe ser inmediata; estas calamidades no pueden quedar en los gestos políticos. La atención a los pobladores debe ser efectiva, caso contrario vendrán las enfermedades, epidemias y los más perjudicados serán los niños y los adultos mayores si las entidades responsables no toman decisiones con efecto inmediato.

Finalmente, seguro que la agenda seguirá siendo el exfiscal Chávarri y la lucha contra la corrupción o las peleas en el Congreso; posiblemente nuestros hermanos en San Juan de Lurigancho exigirán ser atendidos sin ser oídos; ojalá no sean engañados con gestos políticos y exijamos todos solidaridad para ellos y la inmediata indemnización económica. Hasta la próxima semana.