Bedoya a sus 100 años: Toledo, Alan, Keiko, Ollanta, Nadine, PPK, Vizcarra y Odebrecht

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Por Phillip Butters

Interesante la nota que da en un diario local Luis Bedoya Reyes, con respecto a los cien años que está por cumplir. Ciertamente el Partido Popular Cristiano (PPC) fue fundado el año 1966, es decir, cuando recién tiene 52 años de vida.

No diría fructífera vida partidaria, sino pactista vida partidaria. Si algo ha caracterizado al PPC en los últimos 35 años de trayectoria, es que ha sido básicamente pactista para tener una cuota de poder y de ahí beneficiar a muchos estudios de abogados y economistas que son básicamente el común denominador de todos sus líderes. Pese a ello es un partido que mantiene inscripción, y de futuro muy incierto. Es más, una de las cosas que dice Bedoya es que ese partido puede terminar siendo su Comité Central o su ‘Politburó’, si hablamos en términos izquierdistas, en un sofá; y la verdad que hoy en día en el PPC son menos de cuatro gatos y todos se pelean.

Dicho esto hace una evaluación muy rápida de los últimos presidentes. A Toledo lo califica de libertino, borracho, irresponsable, sinvergüenza y frívolo. Tiene el peor concepto personal del expresidente. Menciona que lo quiso hacer su premier, pero que básicamente tenía tal cantidad de diferencia morales y éticas, que no se acercó a él. El tiempo le dio la razón, Toledo terminó siendo un ladrón, además de todos los problemas que le ha traído la drogadicción y la cocaína, porque al fin y al cabo uno es drogadicto y cocainómano por una debilidad; pero si alguien es ladrón, es por su voluntad, y eso es lo que es Toledo.

Con respeto a Alan García, hace un análisis de su primer gobierno, lo llama mejicanada, y ciertamente lo fue, fue un desastre que se reivindica en el segundo gobierno. La desgracia para Alan es que pactó con sus enemigos de siempre, con los grupos El Comercio y La República. Él creyó por alguna razón – que alguien le va a tener que explicar – que podía, al haberle dado negocios y determinado status, perdonarle lo que históricamente siempre han sido: anti apristas. El hecho es que Alan García terminó destrozado frente a la imagen pública por los narco indultos o por los petroaudios, pero Bedoya considera que hace un buen segundo gobierno, que acaso lo reivindica.

En el caso de Ollanta Humala y Nadine Heredia, básicamente trata de bruto al exjefe de Estado, de hombre limitado y de especialmente enamorado de su mujer, y que ella fue quien lo gobernó. Es a la hora de la hora candoroso, porque ciertamente el presidente de la República no puede delegar sus funciones.

Evidentemente, Bedoya sabe que hay cosas por investigar, como el caso del gaseoducto, de la compra de los helicópteros, del Hospital Lorena, el caso de Odebrecht, que ciertamente no lo ha tocado, en líneas sucesivas voy  contarles lo que dice sobre este asunto, que deja mal parados a la ‘expareja presidencial’.

De Keiko habla inclusive con Ternura. Considera que es una chica buena gente, simpática, ciertamente algo oriental. Asegura que es muy injusta su carcelería, porque ha recibido donaciones y fondos que todos los partidos tienen. Omite Bedoya que su partido también aparentemente, habría recibido donaciones. Al menos así parece haberlo confesado el colaborador eficaz Horacio Cánepa, piedra angular de ese partido, íntimo amigo y brazo derecho de  Lourdes Flores en toda la parte legal.

Cánepa es un colaborador eficaz del caso Lava Jato. Fue árbitro en muchas de las contiendas de Odebrecht con el Estado, y recibió comisiones por sus fallos, cosa que es un ilícito. Él se encuentra en este momento en la condición de colaborador y todo el mundo dice que ha echado a Lourdes Flores Nano, que habría recibido dinero de Odebrecht durante la campaña. Eso evidentemente también pondría en una mácula al PPC, eso lo conoce el suscrito y de todas maneras la conoce Bedoya, que creo se cura de salud al hablar de Keiko.

Con respecto a Pedro Pablo Kuczynsky (PPK), como muchos otros, es especialmente benevolente. Yo asumo estrictamente que es un tema de racismo, porque dice claramente que PPK ha hecho negocios siendo ministro, que pretendía hacer negocios siendo presidente, y lo que hay en contra del exmandatario son solo acusaciones, pues no, son delitos. De repente es tan lacso como cuando su hijo delinquió y dijo que simplemente era un pecado. Pero el hecho que PPK es un ladrón, es un vibrón,  y cuando un funcionario público cobra comisiones a los proveedores del Estado, en el que ha sido sus funciones, se llama Cohecho. Y cuando ese dinero lo vuelve una casa en Choquehuanca, se llama lavado de activos. Y cuando se junta con otros funcionarios para conseguir prevendas o contratos, se llama asociación ilícita para delinquir o crimen organizado. Eso es lo que es PPK. El problema es que es blanco, es socio del Lima Golf, socio del Club Nacional, toca flauta y habla tres idiomas, pero de que es ladrón es ladrón, y Bedoya lo soslaya por un tema de simpatía. Recordemos que es un hombre de 100 años y no está para tener conflicto, pero lo trata con guante híper blanco.

Por otro lado, Bedoya dice que el actual presidente de la República, Martín Vizcarra, sabe nadar en las aguas y las tendencias de la opinión pública, pero que no gobierna y tiene el problema de terminar siendo intrascendente, si realmente no lo hace. Cosa que es cierto, el jefe de Estado no gobierna, sino ve las encuestas. Tiene asesores, consejeros, simple y llanamente se ha dedicado a meterse en el Poder Judicial, el CNM, la Fiscalía para abusar de su poder. De manera grosera está interfiriendo en otros poderes del Estado, como el Congreso. Ha dinamitado al fujimorismo, tiene a Salaverry en el bolsillo, tiene aprisionado a Fujimori en Diroes, a Kenyi por el caso Linaza, y es un gran complotador. Pero vamos a ver si puede ser gobernante ¿Hasta cuánto puede seguir en ese estilo? Hasta el propio Bedoya dice que estamos en peligro. Vamos a ver si la nota la lee el presidente y se da cuenta que al ser él, quien personifica a la Nación, pone al propio Perú en peligro.

Finalmente, es bastante duro con el acuerdo de Odebrecht. Llama a la indemnización una porquería y critica a los fiscales que se han negado a investigar en el interior del país, eso quiere decir que le da la razón a los muchos que pensamos de manera patriota y con sentido común, de que al no tocar al gaseoducto, a Olmos, a algo tan transcendente como las Vías Nuevas de Lima, se le está haciendo favores a otros. Reitero, llama a la indemnización una porquería y a los fiscales, cuando menos sucios.

Hay que tener dos dedos de frente para darse cuenta de lo que está pasando en el Perú. Ciertamente, Luis Bedoya Reyes, a sus 100 años, tiene muchísimo más de dedos de frente y una tremenda lucidez. Benévolo con algunos, duro con otros, es una persona que hay que escuchar. Cien años no los tiene cualquiera, y cien años con un partido político que, pese a sus vaivenes sigue vivo, son para ser respetados, o por lo menos oírlo.