Essalud: Incompetencia infructífera

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Ricardo Sánchez Serra
Sergio Tapia

SERGIO TAPIA T.

La seguridad social en el Perú es responsabilidad de un ente de naturaleza pública, creado por ley, cada vez más ineficaz hasta los límites de la incompetencia en la que ya está postrado el sistema el día de hoy.

En el Perú, la seguridad social tiene más de 80 años de funcionamiento, se inició en 1936 con la Caja Nacional del Seguro Social Obrero, y se amplió hace más de 60 años como Seguro Social del Empleado. Ambos, luego, unificados en la denominada Essalud, ente estatalmente influenciado para la atención médica por enfermedad, invalidez, vejez y muerte de 11 millones de peruanos.

La responsable política es la Ministra de Trabajo, abogada Cáceres Pizarro, y la responsable de la gestión institucional es su presidenta ejecutiva la economista Molinelli Aristondo. Ambas con experiencia en manejo del Estado, en este gobierno pepeka y en varios otros gobiernos más. Pertenecen a la tecnocracia; no son políticos y carecen de las características del funcionario público de carrera. El tecnócrata es un híbrido político-ideológico, capaz de servir a una sucesión de gobiernos sin importarle su tendencia ideológica ni su referente político. Esta clase tecnocrática parece ser la opción preferencial del gobierno pepeka, con el que tiene sumida a la Nación.

La atención médica ambulatoria de Essalud, es de una desorganización sistémica. Al servicio de solicitudes de citas vía telefónica y por correo electrónico, se le adiciona para determinadas atenciones otro personalísimo que requiere la asistencia personalísima de los pacientes, que son citados por escrito a tempranas horas de la madrugada, a pesar que el horario de atención es a partir de las 7.00 a.m.

El personal administrativo destacado para la atención de los pacientes, brinda un trato de la peor calidad. No es orientador, es impaciente, es denigrador, es desorientador y de mala voluntad.

La provisión de remedios por las diversas farmacias, es macabra: El desabastecimiento es sistémico. Lo que entraña diversas corruptelas, consecuentemente: Exige que el paciente o un mandatario que lo represente, realice una persecución personalísima inquiriendo si los remedios carenciados ya fueron adquiridos y aprovisionados por Essalud; y puede hasta perder la provisión de tales remedios, cuyo costo ha sido cubierto por las cuotas del asegurado. Porque, vale tenerlo presente, Essalud no presta un servicio de caridad pública, sino una contraprestación organizada bajo el sistema de seguros. Lástima que Essalud no sea respetuosa de estos grandes detalles.

La salud es un derecho fundamental amparado por la Constitución, la que en su artículo primero consagra la persona (que incluye, evidentemente, su salud y su vida) como fin supremo de la sociedad y del Estado.

La salud es un derecho humano, internacionalmente protegido por los tratados internacionales, Los sistemas de seguridad social para la atención de la salud, son de derecho laboral prescrito por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La salud no es una quimera.

Completa las carencias de la atención ambulatoria de Essalud, la postergación de las citas, no son otorgadas antes de 4 meses a partir del pedido. Deficiencia de la que hay consecuencias antiéticas, pues, Essalud parecería que ahorra un mes o dos de suministro de medicinas por cada paciente, mediante la política de espaciar las atenciones médicas que requieren periodicidad. Es una mala praxis administrativo-institucional.

Conseguir cama en emergencia o en piso para una intervención quirúrgica, requiere “vara”. Lo que es impropio es un sistema social en democracia.

Essalud no ha definido aún una política clara de atención a los discapacitados, que durante su minoría de edad son dependientes de los asegurados, dejando a este sector de peruanos en un dilema angustioso.

Concluyo reconociendo al personal sanitario (médicos, obstetras, psicólogos, enfermeras, auxiliares, etc.), que ejercen con pasión inagotable y dedicación incansable, su don de sí para con los pacientes. El problema de Esalud es sistémico, institucional, administrativo, de gestión de recursos. No pasa por la calidad y competencia de los profesionales y técnicos que prestan sus cuidados científicos con nobleza.