Elecciones en España

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Martín Belaunde Moreyra

La extraordinaria manifestación madrileña del domingo 10 de febrero por la unidad de España tuvo un efecto casi inmediato. El gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez, actual jefe del PSOE, renunció cuando el Congreso de los Diputados le negó facultades presupuestales. Además, se vio obligado a convocar elecciones parlamentarias para el 28 de abril próximo. España está sin gobierno, o mejor dicho tiene un gobierno que solo podrá encargarse del día al día. No está condiciones para ocuparse de su crisis medular.

Esa crisis no es otra que el proyecto secesionista del gobierno autónomo catalán de separarse de España y fundar una república independiente, con la idea de ingresar a la Unión Europea. Para ello los secesionistas, gracias a la ayuda encubierta del gobierno de Pedro Sánchez, plantearon una negociación bilateral mediante el instrumento de un relator de las Naciones Unidas, como si el Reino de España y la autonomía catalana tuvieran un conflicto entre Estados soberanos. La maniobra era muy burda. Felipe Gonzales, también del PSOE y Presidente del Gobierno español durante más de 12 años, sin duda el principal arquitecto del régimen de autonomías, se pronunció en contra de semejante artificio.

Las elecciones constituyen una apuesta muy difícil, pero quizás la única valedera en las circunstancias por las que atraviesa España. ¿Cuál podría ser un eventual escenario? Desde el Perú me imagino el siguiente panorama. El Partido Popular (PP) bajo la juvenil conducción de Pablo Casado podría obtener cerca de 120 curules parlamentarias. No le alcanza para gobernar solo, pero sí liderando una coalición con Ciudadanos, partido nacido en Cataluña que tal vez gracias a ello, ha adquirido una dimensión nacional. Ciudadanos quizás logre entre 40 y 50 escaños. Tampoco llegaría a la mayoría absoluta de 176. En ese panorama necesitaría la ayuda de Vox, agrupación originaria de Andalucía, considerada de extrema derecha, quetal vez por esa razón, apuesta por la unidad de España. Vox podría obtener 10 o más escaños, que junto con otras fuerzas regionales afines al PP, alcanzarían el número mágico de 176 diputados. En esa forma habría un gobierno que reemplace a la variopinta sumatoria conducida por el PSOE y Pedro Sánchez. En dicha coalición también aparecen Podemos y otros partidos de izquierda, que aunadas al secesionismo catalán, propugnan la disolución de España para fraguarde la noche a la mañana un retroceso de 5 siglos. Ojalá no lo consigan.

¿Evitará España su disolución como Estado nacional? Hoy tiene una Constitución que la consagra como monarquía constitucional, parlamentaria y democrática. Bajo esa Constitución existen numerosas instituciones jurídicas, que más allá de las autonomías territoriales, garantizan su vida democrática con pleno respeto a todos los españoles, incluso aquellos que propugnan su disolución, siempre que no vulneren la ley.

Puigdemont cuando fue Presidente de la Generalitat, violó la Constitución de España al realizar un írrito referéndum para independizar a Cataluñaprescindiendo del régimen constitucional. ¿Qué pasará? Juan Eslava Galán, autor del “bestseller” Historia de España para los Escépticos, rememora un pasodoble de Antonio Molina de 1973 en el cual dice: “…que en mujeres, vino y música, como en España ni hablar…” Como peruano, amigo de España, espero que sea muchísimo más que eso y reafirme su unidad nacional bajo una conducción democrática.