Terroristas matan a 207 y hieren a 450 cristianos que celebraban Semana Santa

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Entre los 35 fallecidos habrían estadounidenses, británicos, holandeses y japoneses

Al menos 207  personas murieron, entre ellas 35 extranjeros y otras 450 resultaron heridas este domingo tras una escalada de ataques terroristas con explosivos contra en tres hoteles de lujo y tres iglesias en Sri Lanka, en el peor episodio de violencia en el país del sur de Asia desde el final de su guerra civil hace una década.

Fuentes médicas afirmaron que entre los 37 ciudadanos extranjeros fallecido, así como entre los heridos, habían, holandeses y estadounidenses, y británicos y japoneses.

Los atentados fueron lanzados mientras los fieles cristianos celebraban el Domingo de Resurrección, el día más importante dentro de los ritos de la Semana Santa. Dos de las iglesias atacadas son católica y la tercera es practicante de la religión evangelista.

Iglesias y hoteles

Las iglesias embestidas por los terroristas están localizadas en en Kochchikade, Katuwapitiya y Batticaloa. Los hoteles de lujo atacados con explosivos son el Kingsbury Hotel, el Shangri-La y el Cinnamon Grand Colombo, todos en la capital.

Horas después, una séptima detonación tuvo lugar en un pequeño hotel situado a unos cien metros del zoo de Dehiwala, con lo cual totalizaron ocho los establecimientos asolados.

Las autoridades decretaron un toque de queda de 12 horas y prohibieron “temporalmente” el uso de redes sociales para evitar diseminar “información falsa”.

El portavoz de la policía, Ruwan Gunasekera informo que la cifra de víctimas fatales podría aumentar y  que había tres personas detenidas.

Bajas de extranjeros

“Por favor, permanezcan en calma y dentro de las casas. Hay muchas víctimas, incluidos extranjeros”, aseguró en Twitter el ministro de Sri Lanka para las Reformas Económicas y la Distribución Pública, Harsha de Silva, tras visitar varios de los lugares atacados.

Fuentes médicas afirmaron que entre los fallecidos había por lo menos 37 ciudadanos británicos, holandeses y estadounidenses, y británicos y japoneses entre los heridos.

Estas acciones, de una violencia poco habitual y cuya naturaleza exacta se desconoce, no han sido reivindicadas hasta el momento.

El 11 de abril pasado, el jefe de la policía de Sri Lanka, Pujuth Jayasundara, alertó en una nota a los oficiales de alto rango, en base a informes de inteligencia, de que un grupo musulmán radical planeaba ataques suicidas contra “iglesias importantes”.

El Hospital Nacional recibió 47 cadáveres, incluidos nueve personas extranjeras, y atendía a más de 200 heridas, indicó el doctor Samindi Samarakoon, portavoz del centro.

Cuadro desgarrador

“Escenas horribles. He visto miembros amputados esparcidos por todos lados. Equipos de emergencia están desplegados en su totalidad en todos los puntos. (…) Hemos llevado muchas víctimas al hospital, esperamos haber salvado muchas vidas”, relató el ministro.

El primer ministro esrilanqués, Ranil Wickremesinghe, condenó los “ataques cobardes” y dijo que su gobierno trabajaba para “contener la situación”. “Condeno enérgicamente los ataques cobardes de hoy contra nuestro pueblo”, tuiteó.