Prepago

El lunes el propio Marcelo Odebrecht confirmó a autoridades peruanas la ‘donación’ de 3 millones de dólares a la campaña electoral de Ollanta Humala del 2011. La información ya era conocida gracias a las declaraciones de Jorge Barata.

Hoy importa esta confirmación, porque ratifica el ilegal aporte brasileño a Humala, pero sobre todo confirmaría un nuevo modo de corrupción, la ‘coima prepago’.

Los medios de comunicación amigos del humalismo se afanaron ayer en insistir en la cantaleta de que aquello no era una coima ni estaba condicionada a obras, por lo tanto Humala es poco más que inocente, pero inocentes no somos nosotros, y no podemos dejar de advertir que, por más altruista y políticamente comprometida que sea, ninguna empresa ‘compra pan para vender pan’.

Menos dádiva podemos esperar de una empresa que fue capaz de crear, en su interior, todo un sofisticado sistema para la entrega de coimas en diferentes países de la región y todo monitoreado desde un programa informático, desde Suiza (Ojo, ya llega al Perú en los próximos días).

Todo parece indicar que el desarrollo de este sistema demandó la creatividad de sus funcionarios para innovar el modelo tradicional y en este caso, hay varios indicios de un sistema de pago por adelantado ante futuras obras.

Ya no hay maletas comprometedoras que lleguen a Palacio o a Surco, ni menos cuentas bancarias ni empresas off shore creadas ex profeso durante alguna gestión presidencial. Un ‘pacto entre caballeros’ es un requisito mínimo que se exige ante la posibilidad del prepago.

Hoy el humalismo y sus satélites comunicacionales –ni Nadine n Humala han aparecido después de la declaración de Odebrecht- afirman que las declaraciones de Odebrecht los exculpa o en todo caso se debe corroborar con pruebas lo dicho por el brasileño.

En esta edición, les daremos respuestas. De seguro no se sorprenderán que digamoso que aquellos dichos ya estarían corroborados con diferentes elementos como los registros en ‘My web day’; además no pueden ignorar por supuesto las agendas de la exprimera dama.

Para comenzar a hilvanar las historias y reconstruir toda la ruta del dinero ahí hay suficiente material y que de seguro llegará a otros destinos. Todo es cuestión de tiempo.

Compartir