Los mensajes de Luis Ramírez antes de morir

Revelan la comunicación que mantuvo con algunos compañeros

Policía analiza la hipótesis de venganza como móvil del crimen

Cuarto Poder presentó los últimos mensajes que se enviaron desde el celular del joven Luis Ramírez Santos, secuestrado, asesinado y lanzado en una calle de San Juan de Lurigancho el último viernes, a su grupo de amigos en WhatsApp, pero nadie le dio importancia a los supuestos pedidos de ayuda y a las imágenes en las que aparecía herido.

“Estoy secuestrado en Independencia y herido”, fue el comentario que se envió del teléfono móvil de Ramírez Santos a las 21:05 horas.

Momentos después, a las 21:08 horas, escribió: “Weones, en serio, 10 000 por mi rescate”. Sin embargo, sus amigos seguían incrédulos.

“Lucho, qué haces con el cel, no que te estás muriendo?”, le respondió uno de ellos. En respuesta, envió una foto de la situación en la que encontraba.

A las 21:10 horas, escribió su último mensaje: “Estoy en una camioneta en movimiento”. El joven fue asesinado y su cuerpo abandonado la noche del viernes en la cuadra 24 de la avenida Constelación, en San Juan de Lurigancho.
Vecinos de la zona señalaron que dos sujetos bajaron de un automóvil y dejaron un paquete en la vía pública. Primero, pensaron que era una bolsa con desechos, luego se percataron que era un cuerpo con golpes y heridas punzocortantes.

Los delincuentes contactaron a la familia a través del celular del joven y pidieron la suma de 20 mil soles para liberarlo. Según la madre de la víctima, Niny Santos, los secuestradores usaron el teléfono móvil para mandarle fotos y vídeos de su hijo golpeado y desmayado.

Hipótesis

De otro lado, la Policía, en total reserva, viene investigando la posibilidad de una venganza como el móvil del crimen. Luis Sergio Ramírez Santos (19) fue torturado y victimado horas antes de que los captores manden mensajes por WhatsApp a sus padres para exigir el pago de 20 mil soles por su liberación.

Los detectives de la Depincri San Juan de Lurigancho 2 sospechan que el móvil del crimen no se trataría de un típico secuestro sino de una posible represalia contra su familia.

Según la Policía, la brutalidad y violencia demostradas deja en claro que no era un secuestro. El enseñamiento expresa un afán de venganza.

La investigación pasó a la División de Investigación de Homicidios, que ya solicitó las imágenes de las cámaras de seguridad que habrían captado a los asesinos dejando el cadáver de Ramírez.

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