Trump y los ciberataques rusos

 

Por: Martín Belaunde Moreyra 

Los informes de inteligencia de la CIA, el FBI y la NSA de que el Presidente Putin ordenó “hackear” las redes de internet del Partido Demócrata, para divulgarlas durante la campaña electoral de los Estados Unidos, han generado una gran conmoción política en ese país. El Presidente Electo Trump no tuvo más remedio que admitir la intervención rusa en perjuicio de su rival Hillary, pero le restó importancia con el argumento de que no influyó en la votación.También señaló que, cuando asuma la presidencia el próximo 20 de enero, el gobierno ruso sabrá respetar a los Estados Unidos gracias a un cambio de liderazgo, antes débil y ahora fuerte. Expresó en su característico estilo que solo “los necios y los estúpidos” pueden oponerse a un entendimiento entre Estados Unidos y Rusia, que enfrentan riesgos y peligros comunes. Sin duda uno de ellos es el terrorismo islámico que amenaza tanto a los Estados Unidos como Rusia, pero con modalidades distintas.

El Islam en los Estados Unidos ha crecido mucho, pero sigue siendo una pequeña minoría ajena a las tradiciones seculares norteamericanas. Estados Unidos es una nación formada dentro de una herencia cristiana, protestante y católica e incluso judía, unida por la Biblia, no por el Corán. El terrorismo islámico es básicamente extranjero. En Rusia no es así. La minoría islámica está concentrada en el Cáucaso y otras regiones, pero le plantea un desafío a su integridad soberana. Chechenia constituye el mejor ejemplo. Debemos tener en cuenta que la Rusia imperial emergió después de vencer a sus antiguos dominadores mongólicos, en gran medida musulmanes.

Sin embargo, la gran divergencia entre Rusia y Estados Unidos está en el Medio Oriente. Putin ha logrado entenderse con el Presidente Erdogan de Turquía en base a que los dos países son hostiles al Estado Islámico, como también lo es Estados Unidos, pero Rusia es amigo de Irán a diferencia del anterior y se opone al expansionismo israelí en Palestina. La Casa Blanca a pesar de haberse distanciado de Israel en el tema palestino durante la administración de Obama fue su principal proveedor de armas, y lo será aún más con Trump, que practicará una política de alianza incondicional con el Estado judío.Trump por cierto ha dicho que dejará sin efecto el acuerdo de congelación nuclear pactado por Obama con Irán y en el cual también intervino Rusia, de manera que aquí hay una importante divergenciaque no será fácil conciliar.

No obstante, la gran diferencia entre Estados Unidos y Rusia está en Ucrania, el Mar Negro y el Mar Báltico. Rusia ya se anexó Crimea que podría constituir el inicio de la recuperación territorial del régimen moscovita, el cual después dela caída de la Unión Soviética quedó reducido a las fronteras de Pedro el Grande. ¿Permitirá el gobierno de Trump que Rusia se reconstituya territorialmente a los tiempos del comunismo? Es cierto que hoy día Rusia dejó de ser comunista pero el Presidente Putin, veterano de la KGB, tiene una visión imperial opuesta a Norteamérica. He ahí una cuestión crucial que el mundo verá en los próximos cuatro años con la tercería de China.

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