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Opinión

¿Anclados en el pasado para el futuro?

05 Jun. 2017

¿Anclados en el pasado para el futuro?
Néstor scamarone

Por: Néstor scamarone

“¿Cuál es o ha sido su mejor día? Hoy día”. Madre Teresa de Calcuta.

Un versículo del “Cantar de los Cantares” de Salomón dice: “Y me pusieron a cuidar las viñas y las mías descuidé”, una y mil veces mi esposa me decía que estaba cometiendo un tremendo error, que necesitábamos de nuestros hijos y de las cosas simples, sencillas, de aquellas que se ven todo los días por simples que estas sean; sin embargo no las podía ver, porque estaba embarcado en el futuro incierto, que es el que agobia y mata la felicidad, sin darme cuenta que el futuro se hace de un montón de presentes vividos, se hace en el ahora de los colores fuertes, construidos con fácil belleza y serenidad.

Hacen ya muchos años que escribí: No caigas en aquello de pensar que la vida fue mejor en el pasado o será mejor mañana, que seremos completos cuando nos casemos, después cuando tengamos un hijo, después cuando tengamos otro, después cuando tengamos una casa, después otra, agregaríamos un mejor carro, cuando ahorremos y no viajemos, después cuando ganemos más dinero, después, después y después cuando nos compren un bello ataúd, eso sí, con personalidad, para que vean que bien hemos vivido.

Leyendo a Paulo Coelho, aprendí otra lección de vida cuando dice: “No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de causas inexistentes, ni querencias muertas o idas, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse, y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate, aventúrate todos los días.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad, sin olvidar jamás que la felicidad es tu presente.
Dice la Madre Teresa de Calcuta, que no es interesante aferrarse a ver fotografías amarillas, a lo que podríamos agregar que tampoco es interesante pensar en fotografías infelices del futuro. La felicidad “Es ahora, en este instante”, la felicidad no está en el mañana, está en el cómo se hace en cada instante ese mañana y sobre todo en compartir y disfrutar día a día, paso a paso con tus seres queridos la construcción de tu mañana.

Nadie tiene la menor duda de haber optado por el camino correcto; sin embargo, no conozco a nadie que en su lecho de muerte, no se haya arrepentido de no haber vivido el presente y no el mañana y como dice el adagio:

“Nunca hay que olvidar que la felicidad es un presente, un hoy, no un destino, ni un mañana”