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El diario de todos los peruanos
Opinión

Atentado contra la cooperación internacional

02 Jul. 2017

Atentado contra la cooperación internacional

Por: Antero Flores-Araoz

Es penoso observar como los esfuerzos realizados por las más altas esferas gubernamentales, no siempre son acompañados por los niveles que les están subordinados.
Ello se observa hasta en casos en que es necesaria amplia sensibilidad social, como por ejemplo en la ayuda a los damnificados y afectados por el llamado “Niño Costero” que trajo consigo huaycos, inundaciones, destrucción de infraestructura, así como pérdida de viviendas, mobiliario y enseres en diferentes localidades, incluso con desaparición de centros laborales, sin olvidar afectaciones a la salud por plagas y enfermedades.

Las autoridades más importantes de la Nación tuvieron loable labor, siendo sus más cercanos colaboradores los miembros de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos, e instituciones de bien social como CARITAS y ADRA.

Deplorablemente autoridades administrativas de menor nivel, no han tenido mística de servicio, y se han desempeñado como es usual en momentos ajenos a la emergencia. Esos burócratas, actuando como dictadores detrás de sus escritorios y sin haber visto las penurias de nuestros compatriotas víctimas de los desastres, lo único que han hecho es demostrar indolencia y falta de calor humano.

Voy a dar un ejemplo con pelos y señales. En abril me visitó Carlos Galarza, residente en Tokio, quien es Presidente de la Asociación de Peruanos residentes en Japón. Me dijo que había conseguido donación de empresarios japoneses de desinfectantes y repelentes de insectos que quería fueran a aliviar a sus coterráneos piuranos.

Le dije lo que debía hacer, y es así como concurrió a las oficinas de INDECI, donde recibió la primera muestra de falta de solidaridad. Se le dijo que ya no recibían donaciones y que si las recibían no tenían movilidad para llevarlas a las localidades de destino.

Cuando insistió, pues además con ayudas pecuniarias de peruanos en Japón, había adquirido mayor número de desinfectantes y repelentes, se le dijo que tenía que sacar permisos en el Sector Salud. Siguió su vía crucis en el Ministerio de Salud, inicialmente en el Área de Cooperación Internacional, en donde el 10 de mayo se abrió el expediente 17-041977.1.

Posteriormente el 15 de mayo le pidieron mayor documentación respecto al desinfectante SEGRICO objeto de la donación. Como el 16 de mayo no ubicaban el expediente para agregar más papelería, tuvieron que abrir el expediente 17-043756-001, hasta que el 20 de mayo y por correo electrónico se requirió señalar fecha de expiración del hipoclorito de sodio estable, lo que se cumplió.

Desde el 27 de mayo al 10 de junio trataron de indagar sobre el estado del expediente, lo que fue imposible pues la funcionaria encargada con la que se había tenido relación, simplemente no estaba y nadie daba razón, hasta que el 12 de Junio Cooperación Internacional dijo oralmente que el expediente estaba en revisión técnica.

Lo cierto es que con tanto papeleo, idas y venidas y juego del gran bonetón burocrático, los donantes han amenazado con dejar sin efecto la donación por indiferencia de las autoridades peruanas. Felizmente una congresista piurana, Karla Schaefer tomó el tema y logró mover al sector salud.

Lo cuento tal como documentariamente se me ha expuesto, a fin de llamar la atención del Sector Salud, y sin hacer comentarios pues los hechos hablan por si mismos.