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Opinión

Caos en el transporte de personas

04 Dec. 2017

Caos en el transporte de personas

Por Antero Flores-Araoz

No es ningún secreto que el transporte de personas en Lima y en el Callao es un verdadero caos y ello agravado por los problemas del tránsito.

Lo señalado es fruto de que ambas ciudades no han sido planificadas, el desarrollo urbano es precario, las vías de comunicación inapropiadas y sobrecargadas, exceso de unidades motorizadas y la dejadez por muchos años de las autoridades municipales para cobrar las multas impuestas por infracciones de tránsito. Los transportistas en su mayoría no las pagaban. Además hay conductores infractores que hacen ofrecimientos ilícitos a policías e inspectores para que no se impongan las papeletas.

Para solucionar los problemas, las autoridades ediles de Lima y Callao crearon diversas comisiones para efectuar coordinaciones y manejar el tránsito de común acuerdo, empero, ello funcionó en algunas épocas, pero no siempre. Más aún las regulaciones municipales de Lima y del Callao sobre transporte, no eran homogéneas lo que abonaba en mayor caos.

Teniendo en cuenta que la importación de vehículos automotores crecía de año en año, agravando la situación, se dio oportunidad a los propietarios y conductores de vehículos antiguos, de poderlos entregar a la autoridad y como retribución recibir una ayuda económica, debiéndose enviar los vehículos retirados, a ser inutilizados, lo que se denominó “chatarreo”. Empero el número de vehículos que ingresaban a las vías superaba dramáticamente a los pocos que se chatarreaban.
Ahora el Poder Ejecutivo, léase Gobierno Central, ha presentado al Parlamento proyecto de ley para crear una autoridad única de transporte con competencia en el territorio de Lima y del Callao, autoridad que asumiría diversas competencias de transporte y tránsito de ambos municipios, a fin de tener las mismas normas y las mismas autoridades que se ocupen del problema.

El interés gubernamental es más que loable, pero como siempre, se denota exageración burocrática y parecería que el ente que se propone crear, por su estructura, más parece un Ministerio, no siendo claro si se le trasladará el personal de ambos municipios, a fin de no cometer el mismo error de las Regiones, en que se les transfirió recursos y facultades, más no personal, con lo cual las Regiones entraron en un festival de contrataciones de nuevo personal.

Una omisión en el proyecto de ley, es no haber considerado a la Provincia de Huarochirí junto a Lima y Callao. Ello porque hacen muy pocos años, el Municipio Provincial de Huarochirí otorgaba licencias para transporte de pasajeros, autorizaba nuevas líneas que llegaran a Lima sin coordinación, y ello se convirtió en un perverso sistema que contrarió los esfuerzos limeños y chalacos para ordenar el tránsito. Lo de Huarochirí podría volver a ocurrir, y por ello sería mejor poner el antídoto de incorporar su territorio, en cuanto transporte y tránsito a la nueva autoridad.

Podría evaluarse además, la posibilidad de establecer progresivamente que los alumnos de escuelas del Estado, solo puedan seguir sus estudios en los centros educativos de los distritos en que habiten, lo cual reduciría en el año lectivo la utilización de transporte con efectos beneficiosos.