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Opinión

Colombia, ¿Paz sin justicia?, ¡UN IMPOSIBLE! (IV)

15 Nov. 2017

Colombia, ¿Paz sin justicia?, ¡UN IMPOSIBLE! (IV)

Por: Alter B. Himelfarb

A medida que se acerca la fecha de votación, la conciencia del Pueblo Colombiano se ha ”despertado”, tomando el camino viral, hasta el punto que la ciudadanía, la radio, televisión y prensa, Facebook, Twitter y otros canales, se oponen cada vez con más intensidad a algunas particularidades del “Tratado de Paz”: La “Jurisdicción Especial para la Paz” (J.E.P.) y el intento de “Timochenko”, de llegar a la Presidencia de Colombia, sin siquiera haber dado “puntada” en ésta complicadísima costura del “Tejido de la Paz”.

En el Acuerdo Final del Tratado de Paz, leemos (Pág. 117): “Jurisdicción Especial Para la Paz: Estará constituida por una serie de salas de justicia, entre las que se incluye una Sala de Amnistía e Indulto y un Tribunal para la Paz, para administrar justicia e investigar, esclarecer, perseguir y sancionar las graves violaciones a los derechos humanos y las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario”.

¿Cómo puede haber indulto para los atroces crímenes que las asesinos de las FARC, cometieron….Y a qué costo para el erario público?

Estos bandoleros, desteñidos y grotescos imitadores de la guerrilla castrista, no recuerdan que cuando Fidel” tomó el poder, por ningún lado se veía una Jurisdicción Especial para la Paz, ni nada que ver con Amnistías ni Indultos. Castro y el Ché Guevara saciaron su sed de sangre, pasando al paredón a cientos de cubanos por corruptos o “gusanos”, como se les llamaba, SIN EL DEBIDO PROCESO. Y ahora, estos líderes sinvergüenzas de las FARC, hablan de Indulto y Amnistía, cuando todos los ATROPELLOS Y MASACRES, fueron COMETIDOS por ÓRDENES DIRECTAS DE ESOS MISMOS CABECILLAS, pretendiendo ahora el perdón, más las mullidas poltronas de Cámara y Senado y el “bingo” de aspirar “de una” a la Presidencia de Colombia.
¿Quién pensaría, que un joven secuestrado e “inducido” a convertirse forzosamente en guerrillero, con “pinceladas didácticas” de las cartillas de Lenin y Marx, hubiera apretado “el gatillo”, por su iniciativa, desafiando a sus tenebrosos jefes?

Cómo es posible que la inteligencia colombiana, encabezada por el Presidente Santos y sus subalternos, no hubiesen reparado en ello, porque el PANDEMONIO en que se va a transformar Colombia, sería peor que el CAOS que reina en Venezuela.
Colombia, está aún a tiempo de corregir el “Tratado de Paz”. Un gravísimo error contra el honor del Pueblo colombiano, fue haber usado el subterfugio del “Fast Track”, al someter las “correcciones” al Tratado, a través del Congreso y Senado y no, a través de otro nuevo plebiscito.

Ello hubiera sido, no lo más práctico ni lo más económico, pero sí, lo más democrático y justo. Y era necesario incurrir en ese nuevo plebiscito, por lo trascendental del acontecimiento y sus consecuencias: lograr la Paz definitiva del país.
Va a cumplirse aproximadamente un año desde el “Fast Track”. ¿Se habrá visto hasta ahora avances como para deducir, que la “Justicia Social” está andando y que poca a poco, vamos a llegar a la anhelada Paz?

No, lo único que Colombia y el Orbe está viendo, es cómo el Gobierno se esfuerza en hacer la “justicia” a la medida de las FARC y cómo las hectáreas de cultivo de Coca, se han cuadruplicado.

Colombia tuvo su período de Patria Boba, entre 1810 a 1819, pero ésta de Juan Manuel Santos, la supera: Su proyecto de que dándole a las FARC, todo lo que ellos han pedido, sin la aplicación de JUSTICIA, derivaría en una PAZ nacional. Crasa equivocación, dejando grupos guerrilleros como el ELN, (Ejército de Liberación Nacional) y el EPL, (Ejército Popular de Liberación), todavía en actividad, en lugar de haber INTENTADO hacer que estos grupos de bandoleros se unificaran, previo a la firma del Tratado, para trabajar en un único documento.

Esos 2 grupos de bandoleros, el ELN Y el EPL, no lo duden, van a pedir también miles de hectáreas para su gente. Y para sus más grandes asesinos, sus cabecillas, sus correspondientes poltronas mullidas en la Cámara y el Senado.
Así que no me nieguen, que lentamente nos estamos acercando a la República Bolivariana de Colombia. Y lo más grave: el efecto “dominó”, hacia las Repúblicas al sur de Venezuela y Colombia.
(*) Miembro A.I.E.L.C.