logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

El caso Bruce

27 Sep. 2017

El caso Bruce

Por: Martín Belaunde Moreyra

Cuando se constituyó el gabinete presidido por Mercedes Araoz, el congresista Carlos Bruce fue designado Ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, y seguramente para darle un nuevo impulso a esa cartera después de la mediocre actuación de su predecesor, cuyo nombre ni siquiera recuerdo. El nombramiento de Carlos Bruce tenía como antecedente su excelente desempeño en ese cargo ministerial durante el gobierno de Alejandro Toledo, que llevó a su primera elección congresal en el período 2006-2011 y luego que lo acompañara como candidato a la Primera Vicepresidencia, sin perjuicio de ser electo al Congreso en el período siguiente. Ahí ocurrió un fuerte bache y Bruce terminó peleado con Toledo, para lo cual ingresó a una bancada liderada por el APRA en una posición de ambigua independencia, que a la postre hizo que terminara apoyando a la candidatura presidencial de Kuczynski, siendo nuevamente electo al Congreso para el actual período 2016-2021.

Sin duda Carlos Bruce es un político exitoso que conoce bien el oficio parlamentario y ha sido, quizás en el último año, uno de los puntales de la disminuida y algo errática bancada oficialista. Pero todo tiene un lado inesperadamente negativo y éste se dio cuando Carlos Bruce, que además de ser congresista es empresario de restaurantes, cometió el error de solicitar protección policial para inaugurar su local en el mes de enero del 2017, cursando al Ministerio del Interior un oficio en su calidad de parlamentario. Es evidente que no debió hacerlo ya que se trataba de una actuación privada ajena al Congreso, que en todo caso pudo ser gestionada por el administrador del establecimiento. A pesar de sus excusas el tema fue llevado a la Comisión de Ética, la cual dictaminó que Bruce debe ser sancionado con una suspensión de 60 días en el ejercicio de su función, sanción que a mi juicio resulta excesiva. Pero este dictamen aún no ha sido votado por el Pleno del Congreso, de manera que en estos momentos el Congresista Bruce se encuentra ad portas de recibir sobre su cabeza la espada de Damocles, si el Pleno aprueba a la suspensión de 60 días recomendada por la Comisión de Ética.

¿Es legalmente posible que un congresista pueda desempeñar una cartera ministerial si el Congreso con posterioridad a su juramento lo suspende por 60 días en el ejercicio de su función parlamentaria? Las funciones de ministro y de congresista son distintas, pero el cargo de congresista es incompatible con el ejercicio de cualquier otra responsabilidad pública, excepto la de ministro. Hay por lo tanto una conexión entre una y otra función. De otro lado, una sanción disciplinaria de suspensión en el ejercicio del cargo de congresista,implica que no puede desempeñarlo. En esa condición si el ministro congresista es convocado por el Congreso para informar a comisiones o si es interpelado por el Pleno mientras dure la suspensión, o simplemente se presenta para la investidura, estaría violando la suspensión. Carlos Bruce podría concurrir como ministro pero no como parlamentario, pero es la misma persona que no puede desdoblarse, ni aún recurriendo a la más fantástica interpretación de identidad de género. ¿Qué solución cabe? Una muy simple. Que el Congreso no suspenda a Carlos Bruce. ¿Le harán el favor? Veremos.