El golpe de estado democrático

Por: Javier Valle Riestra

Voy hablar sin eufemismos. A expresar lo que todo el mundo siente; como un médico examinando a un enfermo. Y el diagnóstico es: PPK debe marcharse del gobierno porque el país lo repudia, porque es el menos líder de los jefes de Estado que ha tenido el Perú. En el siglo XIX no todos los presidentes, es verdad, fueron un Santa Cruz, Castilla, Pardo o un Piérola. Pero ninguno tuvo la insignificancia del actual.

Incluso los gobernantes dictatoriales tuvieron su apogeo. Leguía fue recibido como Maestro de la Juventud en 1919, Sánchez Cerro fue un genocida, pero un inmenso sector totalitario y antiaprista lo apoyaba con fanatismo; Benavides, Prado, Odría, representaban el orden burgués frente al revolucionarismo del APRA; el gobierno de la Fuerza Armada por la toma de la Brea y Pariñas y la Reforma Agriaría vivió de esos dividendos hasta su epilogo.

Fujimori, nefasto personaje, tenía la aprobación oclocrática a un nivel de 85 por ciento al momento del Golpe de Estado del cinco de abril y mantuvo un alto nivel hasta su derrocamiento; Bustamante y Rivero, elegido con más del 65 por ciento de electorado, en Trujillo bordeó el 90 por ciento fue expulsado del Poder luego del lamentable fracaso del golpe revolucionario aprista del 3 de octubre de 1948. Pero, lo apoyaban una derecha ultramontana y los precursores del democristianismo.
Pero, ¿A quién tiene PPK? Solo a un grupo de burócratas áulicos, de advenedizos sin biografía democrática y a una elite de mercaderes. Todo su régimen es una farsa. Nada de lo que prometió lo cumple. La desocupación, el hambre, la corrupción, continúan. La Constitución, la economía, la autocracia judicial y parlamentaria son fujimoristas. No ha habido presidente del Perú más descalificado.

Sánchez Cerro fue genticida pero tenía la autoridad de un guerrero y la formación de un fascista. Al morir dejo un sable y sesenta soles. Murió como tenía que morir. De un balazo en la nuca. PPK no merece eso. Se le desarma con una pifiada. PPK políticamente es un cadáver; es un caso de lo que se llama en medicina forense docimasias; se auscultan signos de vida en los occisos, principalmente en funciones respiratorias, digestivas y circulatorias… pero están muertos.

Por eso es que recurriendo a las vías legales o extralegales debemos recurrir a un coup d´etat democrático. En que se reconstruya la constitución del Perú para hacerla vanguardista y libertaria.
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