El origen del jean

La historia de esta tela maravillosa, tal y como la conocemos hoy en día, empieza, aunque no lo creas, en el renacimiento. En aquel entonces, la armada genovesa era potencia naval, y los marinos necesitaban una prenda fuerte y resistente a los embates del agua salada y del mar. Para ellos, una tela como la del jean era perfecta.

Pero como el agua de mar desteñía por completo la tela, pronto idearon un sistema de teñido en azul, que es el que hasta hoy en día le da fama y presencia al jean en todo el mundo.

Así, pronto, en otras ciudades como Nimes (Francia), su fabricación alcanzaría tal fama, que, de acuerdo a algunos investigadores (y esta es la versión más aceptada hasta hoy) el nombre de la tela, “denim” surgiría de ese nombre (denim = de Nimes). Pronto, la resistencia de la tela sería tan famosa que también se fabricaron otras prendas, como tiendas de campaña y velas para barco, a base de ella.

Sin embargo, la historia oficial del pantalón jean, se escribe a fines del siglo XIX, cuando Levi Strauss (sí, el de la famosa marca) junto con Jacob Davis, patentan un nuevo modelo de pantalón de trabajo, hecho con denim y adornado con remaches en las esquinas de los bolsillos para darle más resistencia; ya que los mineros, sus clientes, se quejaban de que estos se rompían con facilidad cuando los llenaban con piedras que recogían de las minas.

Tal fue la acogida que tuvo el jean entre los mineros, que pronto, serían los agricultores y todo aquel que trabajara a la intemperie o en condiciones duras, quienes usarían sin falta esa prenda, haciéndola trascender hasta las ciudades.

El jean invade las urbes

Así, llegamos a los años 50: el pantalón jean invade oficialmente las urbes y son los jóvenes rebeldes y contestatarios quienes los comenzarían a usar, como símbolo de protesta y necesidad de cambio. Los rockeros, que iniciarían una nueva cultura popular a través de la música, llevarían a la fama internacional al pantalón “vaquero”, universalizándolo, derribando las barreras de clase y condición… e incluso de género.
Sin embargo, al principio no la tuvo tan fácil. Según me cuenta mi abuela, en esos años, la gente conservadora (generalmente la gente mayor) no aceptaba al jean como nueva prenda urbana, de modo que quienes se atrevían a usarlos, o bien se ganaban una buena reprimenda, o eran rechazados en restaurantes, cines y locales por considerarse un vestuario “vulgar” y hasta “delincuencial”.

De la mano con nuevas tendencias, como la música rock y laliberación femenina, fue difícil convencer a los mayores que una nueva tendencia y cultura se estaba imponiendo.

Pero nadie podía ya resistirse a esta nueva tendencia, la cual llegaría a encandilar hasta a artistas de la talla de Elvis Presley y Marilyn Monroe, quienes pondrían en vitrina sus hasta entonces atrevidos modelos jean, causando literalmente una fiebre denim en todo el mundo. El nombre de la prenda, que hasta entonces se llamaba waist overall(overall a la cintura), pasó a denominarse en el slang juvenil “jeans” o “blue jeans”.
Luego, y como tenía que ser, los grandes diseñadores le pusieron el ojo a la prenda y la llevaron por los caminos de la moda de pasarela. Giorgio Armani, Gianni Versace e Yves Saint Laurent, dedicaron su talento a diseñar prendas “A1” basadas en el denim. Son ya incontables los artistas, gobernantes, pensadores, científicos, actores y deportistas, quienes se lucen para las cámaras con esta ya mítica prenda, cuyas variantes van en aumento, así como sus posibilidades de sobrevivir a los cambios del tiempo y las tendencias.

Siempre a la moda

Es así que, hoy en día, puedes encontrar todo tipo de prendas hechas en jean. Desde el clásico pantalón hasta un par de zapatos. ¿Los diseños? los hay de todos los tipos: stretch o ajustados, con pierna estilo pescador, caída tipo elefante, tipo short, bermuda, falda-pantalón o en falda; en negro, blanco, celeste, azul, nevado, sobreteñido, y hasta verde, morado y rojo. Como quiera que se te antoje y para toda ocasión, hoy más que nunca podemos decir que el jean nunca pasará de moda.

Y la importancia del jean en la cultura moderna no podría ser menos importante: el jean atraviesa el siglo XX a lo largo y a lo ancho, siendo testigo de todos los cambios, transformaciones y tendencias del mundo moderno con su belleza, elegancia y resistencia a prueba de todo. No en vano decía Yves Saint Laurent sobre esta revolucionaria tela: “me hubiera encantado ser el inventor de los vaqueros. Tienen personalidad, modestia, sex appeal y rebosan simplicidad. Todos los ingredientes que deseo para mis prendas”.

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