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Opinión

Extradiciones referidas a personas sin cargo

17 Oct. 2017

Extradiciones referidas  a personas sin cargo

Por: Javier Valle Riestra

León Degrelle, fue jefe belga de las Waffen SS, colaboracionista pronazi, reclamado extradicionalmente por Bélgica a España (1985). Fue rechazada. Se le consideró por el Poder Judicial franquista una extradición política. Igualmente fue rechazada por España a Portugal la del comunista Da Palma en 1969. Mariano Prado Sosa, ex accionista del Banco Popular del Perú, reclamado por el Perú a España (1972) fue rechazada por la Audiencia de Madrid; Juan Alberto Puga Estrada, reclamado por el Perú a España (1972) fue rechazada por la Audiencia de Zaragoza; Máximo Cisneros Sánchez, ex presidente de APSA y futuro miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (1980), reclamado por el Perú a Costa Rica (1973), fue rechazada por los tribunales; Hernán Guerinoni Zanatta, ex ejecutivo de APSA, reclamado por el Perú a Costa Rica (1973), fue rechazada por los tribunales; Adolfo Olaechea Cahuas, reclamado por el Perú a España (2003), inicialmente prosperó por allanamiento del Extraditurus y quedó en libertad durante el proceso. Pablo La Torre Carrasco, reclamado por el Perú a Italia (2003). fue rechazada por la Corte de Trieste, no sólo por falta de tipicidad, sino por tener un ambiente político.

Tenemos las extradiciones manu militari en virtud del male captus bene detentus: Klaus Barbie alias “altmann”, genocida extraído de Bolivia (1983) caso de extradición disfrazada o deguisé; Ronald Biggs (1984), el carpintero británico asaltante del tren de Glasgow en 1963 se fugó de la cárcel a Brasil que no lo entregó por falta de Tratado, lo que determinó su secuestro por un comando que lo llevó hasta Barbados, pero por un hábeas corpus y la protesta del Gobierno del Brasil regresó a su refugio en Río de Janeiro. El general Manuel Antonio Noriega (1990), ex presidente panameño, quien se entregara a las invasoras fuerzas estadounidenses para ser condenado por un tribunal de Florida; del médico mexicano Humberto Álvarez Machain (abril de 1990), secuestrado por la DEA en Guadalajara, situación legitimada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, pero que un probo juez de los Ángeles deshiciera ulteriormente al absolverlo y devolverlo a su patria.

Walter Stocké (1991), fugitivo de Alemania. Fugó a Suiza y a Estrasburgo, pero por medio de subterfugios unos provocadores lo hicieron aterrizar en territorio alemán. Una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, del 19 de marzo de 1991, consideró que no había habido ninguna infracción y canonizo tácitamente el male captus, bene detentus.