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Opinión

Fujimori y el indulto

17 May. 2017

Fujimori y  el indulto
Martín Belaunde Moreyra

Por: Martín Belaunde Moreyra

Comenzaré diciendo que conforme a la Constitución tanto el indulto como la amnistía, el sobreseimiento definitivo y la prescripción “producen los efectos de la cosa juzgada”. Sin embargo, la facultad de conceder indultos y de conmutar las penas con arreglo a la Constitución, reside exclusivamente en el Presidente de la República. Es una atribución que solo puede ser ejercida por el jefe de Estado. Se dice hasta el cansancio que el indulto es el perdón de la pena mientras que la amnistía es el olvido legal del delito. El indulto es una prerrogativa jurídica presidencial basada en consideraciones humanitarias. Pero también genera consecuencias políticas cuando su beneficiario hubiere estado vinculado al quehacer político. Y lo será tanto más cuando mayor fuere la jerarquía política de la persona candidata a recibirlo.

Es evidente que un eventual indulto a favor del ex presidente Fujimori, tendría la doble característica de responder a una decisión humanitaria y política. No hay escape frente a esas características a las que se debe agregar la buena fe. El indulto excluye circunstancias arbitrarias y dolosas. Menos puede ser otorgado en las situaciones expresamente prohibidas por la ley. Existen ciertos delitos excluidos del indulto. Igualmente excluye la corrupción en su otorgamiento, ni tampoco es dable fundamentarlo en razones de conveniencia política. Se sujeta también a un procedimiento regulado por la ley en la que debe haber un informe consultivo de una comisión que examina el caso personal del candidato al indulto. Sin embargo, al final el peso de la decisión debe ser asumido por el Presidente de la República.

¿Qué consideraciones deben tenerse en cuenta para eventualmente indultar al ex presidente Fujimori? En primer lugar su estado de salud y después su edad, que se influyen recíprocamente. A primera vista para un simple observador su salud está deteriorada, ¿pero hasta qué punto, debiendo certificarse que no hubiere fingimiento? Su médico de cabecera sostiene que su saludestá cada día peor. Tendría una o varias enfermedades recurrentes, aunque no llegarían a ser terminales. Pero, ¿tenemos que esperar que estuviere cercano a la muerte para indultarlo? El indulto no debe convertirse en la antesala de la tumba. El más elemental sentido humanitario señala que debe darse al indultado algún margen de vida, para que recupere en su ocaso el sentido de la existencia. Pero estas consideraciones no son suficientes. Debe evaluarse la peligrosidad del indultado. ¿Podría dar Fujimori algún otro golpe? Quizás pero dentro del fujimorismo. Es una persona de gran influencia, pero creo que su peligrosidad política, ahora ciertamente no delictiva, se circunscribe a sus partidarios, sin afectar la seguridad del Estado.

En estos momentos el gobierno de PPK debe estar física, mental y jurídicamente preparado para indultar a Fujimori. Creo que reúne las condiciones mínimas para su otorgamiento. No obstante, ese indulto debe esperar, porque sería interpretado como una pieza de negociación en vista de las interpelaciones. El anunciado hábeas corpus también lo hace inviable en estos momentos. El indulto debe producirse cuando el Perú recupere un mínimo de calma ahora inexistente.
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