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Opinión

La gran lacra

05 Oct. 2017

La gran lacra

Por: Carlos Bruce

Según la X Encuesta Nacional sobre Percepciones de Corrupción de Ipsos nos confirma la persistencia creciente de la corrupción como el flagelo que tenemos que combatir desde todos los frentes. La población que ve con impotencia la diseminación de la corrupción en las diversas instancias del Estado, percibe a esta lacra como un grave problema que afecta al país.

En efecto, según la encuesta, el 52% de la población considera a la corrupción como el principal problema nacional, siguiendo a la delincuencia (57%). Dos flagelos que se entrelazan agravando sus efectos nocivos para la sociedad.

Además de ello, la percepción de la población acerca de las instituciones es desalentadora. En efecto, como la más corruptas el Poder Judicial aparece primera con 48%, el Congreso don 45%, la Policía Nacional con 36%y el Ejecutivo con 20%.

Penosos resultados que nos reflejan la cruda realidad. Ahí tenemos, por ejemplo, las recientes resoluciones judiciales que, por acción u omisión, parecen favorecer a la impunidad por falta de acción efectiva contra la corrupción.

Son estos hechos los que, además de crear incertidumbre jurídica en el sistema de justicia, constituyen un serio revés en la lucha contra la corrupción. A los ojos de la gente se percibe que la impunidad va imponiéndose en muchos casos.

A nivel nacional, es difícil hallar un gobierno regional donde la corrupción no haya logrado penetrar su veneno esparciéndose por no pocas municipalidades. Ejemplo cercano es lo acontecido en la región Callao, donde la podredumbre parece haberlo infectado todo, desde hace mucho tiempo atrás.

Con dos ex presidentes encarcelados, uno prófugo y otro investigado, e igualmente, varios gobernadores regionales y alcaldes presos, prófugos o acusados por graves delitos de corrupción, la situación del país se hace trágica y abrumadora por la urgencia de combatir la corrupción a todo nivel.

En la mente de la población la corrupción aparece como enquistada en casi todas las instituciones del Estado. Esto nos está indicando que estamos en el momento de actuar contra este flagelo antes que sea demasiado tarde. Hoy las circunstancias nos convocan todos para dar dura batalla contra esta lacra que amenaza al país.

A fin de garantizar una lucha efectiva contra este flagelo, la gran batalla tiene que darse desde varios frentes y con la acción conjunta de los tres poderes del Estado. Combatir drásticamente contra esta amenaza es el gran desafío que tenemos por delante.