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Opinión

La ilegitimidad del Tribunal Constitucional

01 Dec. 2017

La ilegitimidad del Tribunal Constitucional

Por: Sergio Tapia T.

Ciudadanos calificados, por su opinión informada y responsable, no dejan cotidianamente de increpar a Miranda, Ledesma, Ramos y Espinosa-Saldaña, la gravísima responsabilidad que están asumiendo ante la Historia y la institucionalidad democrática.

Enrique Bernales, en noviembre de 2014, vaticinaba por los rumores de lo que pretendían hacer esos 4 del TC, que “un recurso de aclaración no varía el sentido de una sentencia. Y tampoco puede pasarse de contrabando como si fuera un recurso de nulidad”.

Por lo que los 4 del TC decidieron, brutalmente, vulnerar derechos y garantías de nuestros marinos, incurriendo en una serie de infracciones a la Constitución: “la prohibición de revivir procesos fenecidos con resolución ejecutoriada” (Const.: art. 139-13), porque “ninguna autoridad (…) tampoco puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa juzgada” (Const. Art. 139-2), porque “ninguna autoridad puede (…) modificar sentencias” (Const. Art. 139-2). Y, para perpetrar tan graves desaguisados, transformaron al TC en tribunal de doble instancia, cuando la Constitución lo diseñó de única instancia.
La resolución fue adoptada por los 4 del TC y publicada en marzo de 2017, agraviando al personal naval que merece respeto y reconocimiento, porque hace 31 años expusieron sus vidas (murieron tres) y arriesgaron su salud e integridad física (20 heridos, de los que 3 han quedado invalidos) y dos altos jefes navales fueron asesinados por la insania terrorista: el ex-Comandante General de la Marina Gerónimo Cafferata (masacrado el 16 de octubre de 1986) y el Agregado Naval en Bolivia, entonces Capitán de Navío AP, Juan Carlos Vega Llona (baleado por la espalda el 6 de diciembre de 1988).

Se suma como otro modo de “represalia” pro-terrorista, el actual proceso judicial contra 34 marinos, quienes para los ONGs (que solo posan por los DDHH de los acusados por terrorismo), se niegan y conspiran por no reconocerles ni los más elementales derechos que a toda persona por su naturaleza humana le corresponden.
Con cinismo y deslealtad, alegan los 4 del TC que el Congreso no “puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional” (Const.: art. 139-2).

Pretenden crear confusión y desconcierto entre los ingenuos. El argumento es deleznable, porque por nuestra denuncia es que el Congreso interviene, porque los 4 del TC han incurrido en la “prohibición de revivir procesos fenecidos” (Const.: art. 139-13). Los 4 del TC son los infractores de la Constitución, y no el Congreso, el que correctamente interviene porque así lo dispone el art. 99 de la Constitución “corresponde a la Comisión Permanente acusar ante el Congreso: (…) a los miembros del Tribunal Constitucional; (…) por infracción de la Constitución (…)”.

Es grave el desorden jurídico, es un atropello antidemocrático, es la subversión republicana, lo que estos 4 jueces del TC tan irresponsablemente perpetran.
Blog (colección artículos publicados en La Razón): http://sergiotapiatapia.blogspot.com/