La jugada de Trump

Por: Francisco Diez-Canseco Távara

El Presidente de EEUU,DonalTrump, necesitaba con urgencia deslindar con los rusos,tras las acusaciones que ha recibido sobre sus vínculos con Putin durante la campaña electoral y la defección de un estrecho integrante de su círculo interno que se ha convertido en colaborador de quienes lo investigan precisamente por la conecciòn eslava.

El reciente ataque a una base aérea en Siria ha tenido varios objetivos pero centralmente el de alejar de Trump el manto ominoso de Putin al generar una evidente confrontación y retomar la iniciativa norteamericana en el Medio Oriente y,especialmente,en Siria,largamente perdida por el pèsimo manejo exterior del gobierno de Obama.

Putin,mientras pueda,no dejará de apoyar al régimen tiránico de Bashar Al Assad ya que tiene en Siria la única base naval rusa del Mediterráneo y su falta de escrúpulos ya es proverbial.Léase el caso de Ucrania donde el Ejército ruso literalmente se zurró en la OTAN que encabezan los EEUU.

El argumento utilizado por Trump uso de armas químicas por parte de Al Assad contra civiles es válido en esta ocasión como seguramente lo fue en otras oportunidades en las que Obama se hizo la vista gorda.

La propaganda de la dictadura siria intenta demostrar que Al Accad es un freno ante el avance del Estado Islámico y que todos sus opositores son terroristas,lo cual es falso.

Si Obama hubiese actuado con realismo y velocidad no hubiera pasado lo que aconteciô: despuès de decenas de miles de muertos Al Assad sigue en el poder, en un país dividido,ensangrentado y que ha provocado una ola de refugiados en Europa.

En este ajedrez,Rusia ha respondido cautelosamente poniendo en evidencia que no està en su estrategia el escalamiento del conflicto.Y al Assad pasô al muro de las lamentaciones

Sea cual sea el resultado a futuro,Trump se ha anotado un buen punto.

(*) Presidente del Consejo por la Paz Presidente de Perû Nación

Compartir