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Opinión

La Resocialización de los jóvenes

16 Jun. 2017

La Resocialización de los jóvenes
Francisco Chirinos Soto

Por: Francisco Chirinos Soto

Aspecto de singular importancia formó parte de la Memoria Institucional 2015-2016 elaborada por el ex–Presidente de la Corte Suprema de la República y del Poder Judicial, doctor Víctor Ticona Postigo, al tratar el tema del fortalecimiento de la justicia juvenil y de la necesidad de acentuar el énfasis en los esfuerzos destinados a la efectiva resocialización de los jóvenes que, por haber incurrido en actos delictivos, se han hecho acreedores a la imposición de sanciones por parte de la justicia penal.

Fue preocupación especial de la gestión presidencial de Ticona el incremento sustancial de la atención de servicios a favor de adolescentes infractores, a tal punto que dicha atención se triplicó en la modalidad de medio abierto, que se ofrece en Lima, Arequipa, Lambayeque, Callao y Huancayo, siendo necesario destacar que en cuanto a Lima los hay en Lima-Norte (Independencia) y Lima Este (Ate).

La proporción de adolescentes entre 14 y 17 años que incurren en conductas antisociales es muy significativa. De ahí la necesidad de incrementar los esfuerzos para su rehabilitación temprana, habida cuenta de que por mandato de la normatividad penal tales menores no pueden ser objeto de actos de sanción, sino más bien de tratamientos que hagan posible su apartamiento de la conducta anteriormente observada y su incorporación al cuerpo social como personas dignas de apoyo y de confianza.
A lo largo del año 2015 y durante los nueve primeros meses del año 2016 –según estadística aportada por la memoria del ex–Presidente de la Corte Suprema-, se logró la reinserción de 359 adolescentes infractores que cumplieron satisfactoriamente los programas de rehabilitación. Todos ellos fueron reinsertados laboralmente en varias cortes superiores de justicia, en la Gerencia General del Poder Judicial y en empresas privadas.

De otro lado cabe poner de relieve que varios centenares de jóvenes atendidos en centros juveniles ingresaron posteriormente a universidades y otros institutos de enseñanza superior para su aprendizaje y capacitación en programas diversos, tales como gestión bancaria, diseño arquitectónico, gastronomía, psicología, derecho, ingeniería de sistemas, contabilidad, administración, turismo, producción textil, negocios internacionales, ingeniería y otros. Además, a lo largo del bienio desempeñado por el doctor Ticona fueron suscritos convenios con el Ejército para que los organismos especializados y técnicos de este último puedan brindar estudios técnicos y carreras profesionales a esos jóvenes de antecedentes complicados pero dueños de optimismo y posibilidades para su futuro.

Bien sabemos que es propósito de la Sociedad y del Estado el evitar por todos los medios legales posibles que los niños y los adolescentes puedan iniciarse en las inquietantes rutas de la delincuencia y la mala vida. Y si el Poder Judicial, atendiendo a sus obligaciones fundamentales, concede un tratamiento preferente a todos los esfuerzos destinados a proteger a la adolescencia y a la juventud, pues habrá cumplido con la Nación el rol de vigilante del orden y de la legalidad que la Constitución de la República le atribuye.