Llévalos en toda ocasión

Pocos accesorios son capaces de darle tanto impacto a tu look como un buen par de lentes oscuros. Los “sunglasses” se han convertido en un toque de sofisticación del que no pueden prescindir las celebridades, tanto en la alfombra roja como en la vida real.

Los primeros lentes de la historia surgieron en Italia en 1289. Los armazones no tenían “patitas” y estaban hechos de madera, cuero, hierro, hueso y cuernos de animales. Curiosamente, muchos de estos materiales son usados en la actualidad para fabricar anteojos modernos y de diseño.

En 1740, los fabricantes europeos añadieron “patitas” a los lentes y los dotaron de su forma y funcionalidad actuales.
Los anteojos se convirtieron en un indicador de estatus y comenzaron a ser adornados con joyas incrustadas.
Algunos fashionistas de la alta sociedad, comenzaron a usar lentes sin “patitas”, pero con un soporte vertical decorado lujosamente, el cual solían llevar a la ópera.
A mediados del siglo 1800, los “monocles” se volvieron populares entre los políticos, los profesores y todo aquel que quisiera proyectar un aire intelectual.

Una vez que las estrellas de Hollywood -como Greta Garbo – comenzaron a usarlos, se convirtieron en un accesorio de moda.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en el año 1941, se inventaron los lentes estilo aviador para que los pilotos se protegieran de los destellos solares mientras volaban.

A partir de la década de 1950, los anteojos se volvieron más baratos gracias a que los armazones comenzaron a fabricarse con plástico. Los lentes de armazones gruesos y cuadrados cobraron popularidad gracias a actores como James Dean y personajes como Clark Kent (Superman).

Actrices como Marilyn Monroe inspiraron los anteojos tipo “cat eye”, los cuales se volvieron muy populares tanto para ver como para protegerse del sol.

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