Los que mandan en Chile

Prof. Pedro Godoy P.

SANTIAGO DE CHILE.- En mi país y quizás en todas la repúblicas de Iberoamérica gobiernan, directa o indirectamente, los bisnietos o tataranietos de los clanes que hicieron la Independencia, Aquí se les denomina “patriciado” o familias de apellidos “vinosos”. Ello porque suelen aparecer en las etiquetas de los vinos. También se apodan “palogruesos”, “futres”,“pitucos”, “cuícos” o “gente linda”.

Practican la endogamia. Sin embargo, favorecen los matrimonios con euro inmigrantes acaudalados. Se hace así algo difícil de distinguir aquello que es “aristocracia” de lo que es “plutocracia”. Ello, por otro lado, acentúa la condición blancoide de la elite. Es un fenómeno de pigmento y también de barrios y colegios. Se registra un abismo no sólo económico, sino también racial entre las clases.

En política ejercen liderazgo consentido por “tirios y troyanos”. Están siempre en cargos que suponen mando o figuración. Ello cubre no sólo lo político, sino otras esferas como las finanzas, la curia y, a veces, las FFAA. Se sabe que desde siempre ejercen el monopolio de la diplomacia. Incluso, en los partidos de izquierda, se les pavimenta el camino que los conduce a la cúpula.
Una familia de alcurnia es factible que tenga sus miembros con situaciones de jefatura en todo el abanico de partidos. Aún más, la “facha” que ostentan y la seducción de los apellidos permite que se les abra las puertas. Como son exalumnos de colegios “pirulos” manejan el idioma inglés y con ello alcanzan las becas que se ofrecen para estudiar en el exterior.

Son “nacionalistas” respecto a Perú, Bolivia y Argentina, pero estiman ineludible asociarse con megapotencias extranjeras. Europeizantes de siempre y proyanquis ahora, son “socios” de las trasnacionales. Por turno han sido sirvientes de París, Londres y Washington. Ello explica la tenaz oposición a toda política que implique complementariedad con las repúblicas vecinas. La doctrina que sustentan es un rabioso chauvinismo.

Lo anotado explica la guerra “portalina” contra la Confederación Perú-Boliviana 1835-1830 y la Guerra del Guano y del Salitre 1879-1883. Ambos conflictos poseen además de fundamento económico un componente racista. Como la tropa es mestiza se la convence de la superioridad del mapuche en comparación con el quechua. Por eso se exalta la mítica batalla de Reinohuelen, en que Arauco derrota de la tropa del Tahuantinsuyo.

Los que mandan se identifican, en lo político, como oligarquía. Se las ingenia con singular astucia para gobernar o influir sobre los gobernantes. Tal como se anota en las líneas iniciales de este apunte, en dos siglos con diversos personeros siempre maneja las riendas del poder.
La mesocracia y el proletariado han sido incompetentes para desalojarla del poder. En dos ocasiones 1891 y 1973 a “sangre y fuego” lo recupera.

(*) Centro de Estudios Chilenos- Cedech. Email: profe@cedech.cl Blog: premionacionaldeeducacion.blogspot.com

Compartir