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Opinión

Luchar por los maestros es luchar contra sendero

28 Aug. 2017

Luchar por los maestros  es luchar contra sendero

Por: Víctor Raúl Trujillo

Desde esta columna declaramos nuestro total apoyo a la huelga de maestro, pero nuestro firme rechazo a todo acto de acción política y violenta terrorista, que solo ha causado muerte y atraso económico a nuestro país.

¿Cómo definir la huelga de maestros? El congresista Mauricio Mulderen la reunión de la Comisión de Educación, señaló con respecto a ello, lo siguiente y que esta columna resume gustosamente:
Sendero ha iniciado, luego del recodo de 1992, la lucha política e ideológica. “La política es el arte de la guerra sin armas”. La guerra política es lo que se está realizando. El objetivo de Sendero es capturar el sindicato más grande del país, el sindicato de maestros.

En ese objetivo de utilizar los resquicios del Estado burgués para continuar la guerra sin las armas, el Estado peruano no tiene como cubrir, cerrar esos resquicios. El tiempo para el militante senderista, no cuenta, esto es una guerra de mil años. Pero el resultado político de esta huelga, que probablemente se va a resolver, se firmará un acta, será el siguiente, Patria Roja ya no controlará el Sindicato de maestros, sino el CONARE, Sendero Luminoso.

Los maestros no son terroristas, pero las dirigencias de las bases sí lo son, y probablemente los que votan por esas dirigencias no lo sepan. La información por el tiempo se relativiza, y cuando se habla de Sendero, se piensa solo en el VRAEM.

Sendero está en el Frente Estudiantil, en el Frente Sindical, en los Frentes de las comunidades LGTB, y su tarea es exacerbar las contradicciones. Meterse en el tejido social y que la sociedad embulla con los reclamos y pedidos. Se montan en los reclamos justos de los maestros, excepto el que no sean evaluados, eso, no tiene nada de justo.

Estamos ante la maniobra senderista-maoista de agudizar las contradicciones, el Gobierno tiene frente a sí a un actor estructural, los maestros. La evaluación es vital, un punto no negociable. Sin embargo, esta huelga ha planteado temas más de fondo. La indiferencia del Estado y el fracaso de la política educativa; un problema social que termina congregando fuerzas de todo tipo, color y orientación, pero con una cadena de equivalencia: la justicia social para los maestros; finalmente, puede plantearse los efectos últimos que ha tenido la reforma liberal: un espacio donde los movimientos han desplazado a los partidos políticos, porque estos ya no canalizan demandas (no solo minoritarias), sino explícitamente mayoritarias (Con la colaboración del politólogo José Luis Bulnes).

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