¡Paga tu Peaje!

Por: Alfredo Lozada Bonilla

Lo ocurrido el día jueves en Puente Piedra era guerra avisada, que golpearía los bolsillos de los que usamos las carreteras bajo administración de la Municipalidad Metropolitana de Lima.

La progresiva alza de peajes, la advertí públicamente desde el 2013, cuando como Regidor Metropolitano de oposición a la gestión de la Sra. Susana Villarán, cumplía con mi labor de fiscalización, velando por los intereses de los vecinos, lamentablemente en ese momento parecía ser un tema sin importancia para muchos. La gestión Villarán y sus funcionarios no dieron su brazo a torcer e insistieron en la fórmula que hoy se denuncia y critica.

En esos días el Defensor del Pueblo (e) Eduardo Vega, al parecer, no tomó la denuncia pública sobre la futura alza de peajes como un potencial conflicto. Hoy el actual Defensor, Walter Gutiérrez, ha pedido la renegociación del contrato firmado por la gestión de Susana Villarán, que esperemos se pueda dar. Los conflictos hay que evitarlos, no solo tratar de parcharlos cuando las papas, o las casetas, queman.

La alza de peajes tiene ahora una potente carga extra, el conocer la existencia de corrupción, aceptada por las empresas brasileras.

Es indudable que sin peajes no hay inversiones y sin inversiones no hay obras, pero el modelo de contrato de entregar peajes y luego hacerlas, no es el idóneo, lo ideal para la ciudad es que primero el privado invierta y luego con peajes justos recupere y saque su ganancia. Así pagas con gusto por la obra que estás usando, y no por un proyecto en 3D.

Nuestra ciudad de 10 millones de habitantes necesita unos 15 mil millones de dólares en inversiones para cubrir su brecha de infraestructura vial. El periférico vial norte, la periurbana, la vía rápida Cerro Centinela La molina – Miraflores, el túnel Javier Prado – Faucett, las líneas 3, 4, 5 y 6 del Metro de Lima, son solo ejemplos de proyectos prioritarios, que en muchos caso duermen por la desidia de las autoridades.

La ola de desconfianza de la población, el temor de los funcionarios de firmar contratos y las dudas de los inversionistas de financiar proyectos en el Perú, son ahora las grandes trabas que este Gobierno tiene que enfrentar.

(*) Magister en acción política, especialista en gestión pública.

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