logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Por un diálogo permanente y constructivo

06 Jul. 2017

Por un diálogo permanente y constructivo

Por: Carlos Bruce

Muy saludable resulta la voluntad de diálogo que ha mostrado la lideresa de la mayor fuerza política de oposición, ante la permanente disposición dialogante que tiene el presidente y su gobierno. Ahora es la oportunidad para dotar de institucionalidad al necesario entendimiento entre las distintas fuerzas políticas del país.

La coyuntura actual y el panorama previsible a corto y mediano plazo requieren de diálogo y entendimiento entre las fuerzas políticas a fin de alcanzar una relación armoniosa entre el gobierno y la oposición, antes que la crispación política escale a niveles totalmente perjudiciales para la gobernabilidad.
Estando la economía estable aunque debilitada por la caída de la inversión y a la espera de recibir el impulso reactivador por parte del gobierno, lo peor que sucedería es que el escenario político se vea seriamente golpeado por las tensiones desmesuradas.

Por ello, antes que insistir en trifulcas injustificadas lo que más conviene al país es buscar coincidencias en propuestas de políticas públicas, gobierno y oposición, mirando en una sola dirección. Hay que evitar que el ruido político rebaje más las expectativas de los agentes económicos.
Tengamos en cuenta que, según encuestas recientes, lo que la mayoría de la población espera es que haya un espacio de diálogo y entendimiento entre el gobierno y la oposición. Y en buena hora que así sea, ya que lo que realmente favorece al avance del país es la unión de esfuerzos y acción de todos los peruanos en una sola dirección.

Lo mucho que hay por hacer nos obliga a dejar de lado todo aquello que nos reste energías o entrampe el camino. Además de la agenda de reconstrucción, están la recuperación del crecimiento, la inseguridad y la lucha contra la corrupción, además del fortalecimiento de la institucionalidad.

El gobierno ha asumido desde el comienzo su obligación y responsabilidad de atender la gran misión de gobernar con liderazgo y diligencia. Así viene afrontando la agenda económica y el extendido flagelo de la delincuencia, entre otros temas.

De la misma forma, ha de corresponder a las fuerzas opositoras actuar en consonancia con esta actitud proactiva del gobierno mirando hacia adelante y pensando en los intereses del país.
Esta vez, esperamos que este nuevo encuentro entre los dos actores políticos importantes se traduzca en acciones concretas de los dos poderes del Estado involucrados a favor del progreso y la gobernabilidad.