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Opinión

¿Qué es la libertad de prensa y para qué sirve?

25 Oct. 2017

¿Qué es la libertad de  prensa y para qué sirve?

Por: Martín Belaunde Moreyra

Con un título parecido en 1994 escribí un artículo sobre nuestra Constitución en ese momento, sometida a un referéndum aprobatorio, preguntándome cuál era su utilidad. Lo mismo me pregunto ahora sobre la libertad de prensa. ¿Qué dice la Constitución acerca del particular? La respuesta no puede ser más clara y contundente. Inciso 2 de su artículo 2: “no hay delito de opinión”. Inciso 3 del mismo artículo: todos tenemos derecho “a las libertades de información, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen por cualquier medio de comunicación social…sin censura ni impedimento previo”.

¿Es un derecho irrestricto y absoluto? No, cabe cometer delitos en su ejercicio a través de los medios de comunicación social. Tales delitos se “tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero común” (inciso 4 del artículo 2). ¿Cuáles son esos delitos? En esencia tres conforme al Código Penal: la injuria, la difamación y la calumnia.

La injuria está claramente referida al insulto a una persona humana o a un ente jurídico en lo que concierne al ejercicio de sus actividades. Este delito puede agravarse si su víctima es un alto dignatario del Estado, por ejemplo, el Presidente de la República y puede llegar al desacato. Pero la injuria no es un delito perseguible de oficio, sino por querella de parte. Requiere de la voluntad del agraviado expresada en una acción penal.
Lo mismo pasa con la difamación y la calumnia que atentan contra la verdad de una persona o de un hecho relacionada con ella. La difamación y la calumnia cometida por un medio de comunicación social debe ser rectificada a pedido del agraviado. Si no lo es en la misma dimensión de su publicación original, cabe igualmente interponer una acción penal.
¿Pero los delitos de prensa se cometen en abstracto? No, porque se cometen a través de un medio de comunicación sea prensa escrita, radio o televisión y ahora también por la internet. En los tres primeros casos esa libertad de expresión es ejercida mediante una empresa, de ahí que ambas libertades, la de expresión y la de empresa, están indisolublemente ligadas. ¿Qué dice la Constitución acerca del particular? Su artículo 61 prohíbe los monopolios, así como cualquier forma de exclusividad y acaparamiento. Pero esta prohibición debe ser materia de una sentencia judicial emanada de una demanda sobre un caso concreto.

¿Puede el Estado clausurar o cerrar un medio de prensa? Semejante acción constituye un delito conforme al inciso 4 del artículo 2 de la Constitución. La clausura puede realizarse directa o indirectamente, negándole los recursos económicos mínimos para subsistir. Eso ocurrió con la revista OIGA en 1995 y podría estar ocurriendo con Caretas en este 2017. Eso viola la libertad de expresión, porque puede pasar con cualquier medio de comunicación que actúa dentro de la ley, al margen de los excesos de sus columnistas. ¿Estoy de acuerdo con Rafo León y su personaje ficticio la China Tudela? No lo estoy, pero quien debe responder por sus agravios es él y no el medio que lo publicó. ¿Qué debe hacer Caretas? En estas circunstancias lo más sensato es pedir disculpas.